Millonarios volvió a dejar escapar puntos en el cierre de un partido. El equipo embajador tenía la victoria en sus manos frente a Fortaleza, pero un gol de Ítalo Montaño en el tiempo de adición sentenció el 1-1 por la fecha 14 de la Liga BetPlay II-2026 y aumentó las dudas sobre el rendimiento del conjunto bogotano.
El empate llegó en un momento complicado para el equipo capitalino, que todavía intenta recuperarse del golpe que significó su eliminación de la Copa Colombia frente a Barranquilla, equipo de la segunda división. La frustración de los hinchas también quedó reflejada en una pancarta exhibida en la tribuna oriental del estadio Metropolitano de Techo: “Solo corren a cobrar, la única que meten es la tarjeta al cajero”.
Millonarios no logró imponer condiciones ante Fortaleza
Para este compromiso, Alberto Gamero realizó cinco modificaciones respecto al partido anterior contra Independiente Medellín. Sergio Mosquera y Sebastián Valencia regresaron a la defensa, Rodrigo Ureña acompañó a Leonai Souza en el mediocampo, mientras Juan Guillermo Cuadrado asumió funciones de creación, con Andrey Estupiñán y Francisco Chaverra por las bandas para buscar a Leo Castro.
Sin embargo, Fortaleza generó peligro desde los primeros minutos y puso a prueba al arquero Javier Burrai. Millonarios también tuvo oportunidades para abrir el marcador, entre ellas un remate de Sebastián Valencia que impactó en el palo y una volea de Jaine Stiven Barreiro después de controlar el balón con el pecho.
En la segunda parte, Gamero sustituyó a Leonai Souza, quien estaba amonestado, para darle ingreso a Stiven Vega. El cambio no consiguió transformar el desarrollo del encuentro y Fortaleza continuó acercándose al arco rival. Sebastián Navarro, formado en las divisiones menores de Millonarios, estuvo cerca de marcar ante su antiguo equipo con un remate que también se estrelló en el palo.
El conjunto embajador pasó cerca de 25 minutos sin encontrar soluciones ofensivas. El entrenador recurrió entonces a Mackalister Silva y Daniel Ruiz, quienes ingresaron por Juan Guillermo Cuadrado y Andrey Estupiñán para intentar cambiar el rumbo del partido.
Rodrigo Ureña adelantó a Millonarios, pero Fortaleza respondió
La reacción de Millonarios apareció en el tramo final. Un disparo de Daniel Ruiz obligó al arquero Williams Barlasina a intervenir para evitar la caída de su portería. En el tiro de esquina posterior, el mediocampista cobró, Sergio Mosquera ganó por arriba en el primer palo y Rodrigo Ureña conectó de cabeza para marcar el 1-0 en el minuto 88.
El gol desató la celebración de los aficionados embajadores, que eran mayoría en las tribunas del estadio Metropolitano de Techo. Todo apuntaba a una victoria que podía darle tranquilidad al equipo en la recta final del campeonato.
Pero Fortaleza no bajó los brazos. En el minuto 90+2, Joan Cajares superó a Sebastián Valencia y envió un centro que la defensa de Millonarios no consiguió despejar de manera efectiva. Tras un balón bajado de cabeza, Julio Sinisterra asistió hacia atrás e Ítalo Montaño apareció para establecer el 1-1 definitivo.
El tanto volvió a dejar en evidencia los problemas defensivos del equipo capitalino para sostener una ventaja en los últimos minutos, una situación que aumenta la presión sobre el cuerpo técnico y los jugadores.
¿Cómo quedó Millonarios en la tabla de posiciones?
Con este resultado, Millonarios llegó a 22 puntos y ocupa la quinta posición de la Liga BetPlay II-2026, según los datos del partido. El equipo mantiene un margen de siete unidades sobre el octavo lugar, pero todavía necesita asegurar matemáticamente su clasificación a los cuadrangulares semifinales.
A falta de cinco jornadas para terminar la fase regular, el conjunto embajador tendrá que mejorar su rendimiento si quiere afrontar con mayores garantías la siguiente etapa del campeonato.
El empate ante Fortaleza deja una preocupación evidente: Millonarios consigue ponerse en ventaja, pero sigue sin encontrar la solidez necesaria para cerrar los partidos. En una competencia en la que cada punto puede resultar determinante, volver a ceder en el último suspiro podría salirle caro.



