El tejo es el deporte nacional de Colombia, lleva más de 500 años jugándose en el país y es Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Nación. Pero el trofeo del Mundial sigue sin aparecer en la vitrina colombiana.
La IV edición del Mundial de Tejo se disputó el pasado viernes 2 de octubre en Tejo La Embajada, en Bogotá, con la participación de 18 países de América, Europa y Asia. Y el campeón volvió a ser la India, que revalidó el título conquistado en 2025 y se convirtió en el primer bicampeón en la historia del certamen.
Cuatro ediciones, cuatro veces sin Colombia en lo más alto
La estadística duele. En las cuatro ediciones disputadas, el país anfitrión y creador del juego nunca ha salido campeón:
2023: campeón Perú
2024: campeón Suiza
2025: campeón India
2026: campeón India (bicampeón)
Los 18 países que compitieron
Participaron delegaciones de Canadá, Países Bajos, Filipinas, India, Austria, Suiza, Inglaterra, Gales, Perú, Indonesia, Uruguay, Japón, Colombia, Polonia, Turquía, México, Australia y China, cada una representada por sus respectivas misiones diplomáticas. El torneo tiene carácter de diplomacia cultural y busca ser un espacio de intercambio entre las delegaciones acreditadas en el país.
La reacción de la India
La Embajada de la India en Colombia celebró el título en sus canales oficiales: «Nos enorgullece que la India haya resultado vencedora, revalidando su título en esta celebración internacional única del tejo. Más allá de la competición, el Mundial de Tejo fue una oportunidad magnífica para tender puentes, compartir culturas y fortalecer los lazos de amistad entre los países participantes».
El mensaje cerró con una frase que resume el espíritu del evento: «¡Amistad India-Colombia, un tejo a la vez!».
Por su parte, los voceros de Tejo La Embajada, organizadores del certamen, reconocieron el mérito del equipo asiático: «El bicampeonato fue muy merecido».
Más que una competencia
El Mundial de Tejo se plantea como un punto de encuentro entre turismo, gastronomía, cultura y relaciones internacionales, más que como un torneo de alto rendimiento. El objetivo de Colombia como anfitrión es fortalecer los lazos entre la economía local y la comunidad internacional, además de promocionar a Bogotá como destino turístico.
Eso sí: la próxima edición llegará con una tarea pendiente que ya lleva cuatro años acumulándose. Porque una cosa es exportar el deporte al mundo, y otra muy distinta es que vengan a ganártelo en tu propia cancha.



