El desenlace del partido entre Platense y Fluminense por la Copa Libertadores dejó graves incidentes en Buenos Aires. Luego del pitazo final, hinchas del equipo local invadieron el campo de juego, generando momentos de tensión.
Desbordamiento en el estadio
La situación se desbordó inmediatamente después de decretarse el resultado que eliminó a Platense del certamen. Los simpatizantes burlaron los anillos de seguridad e irrumpieron en el césped, creando un ambiente vulnerable para jugadores y cuerpos técnicos.
Operativo de seguridad
Ante la invación masiva, la policía implementó un operativo para contener a los hinchas. Con cordones humanos y medidas disuasorias, lograron replegar a los manifestantes hacia las tribunas, restableciendo el orden de forma gradual.
Consecuencias y sanciones
Los planteles fueron custodiados a la zona de vestuarios para proteger su integridad. Se espera que los organismos evalúen los informes oficiales para determinar sanciones al club y a los responsables de los desmanes.



