América de Cali vive una paradoja: mientras atraviesa un destacado momento deportivo, enfrenta una delicada situación financiera que genera preocupación en la institución.
En la Liga BetPlay, el conjunto escarlata ocupa el segundo lugar con 31 puntos, a una unidad del líder Atlético Nacional, y ya aseguró su clasificación a los cuadrangulares semifinales. Además, disputará las semifinales de la Copa Colombia frente a Internacional de Bogotá, después de superar los cuartos de final.
Sin embargo, los resultados en la cancha contrastan con los problemas económicos que afronta el club.
El terremoto agravó la situación financiera de América
De acuerdo con la información divulgada por Win Sports, el terremoto del pasado 10 de agosto habría impactado las finanzas de América de Cali, al provocar daños en su infraestructura y afectar sus ingresos. Esta situación habría contribuido a la acumulación de deudas y los retrasos en el pago de salarios a jugadores y empleados.
La salida de Duván Vergara rumbo a Racing Club también dejó en evidencia las dificultades financieras que atraviesa la institución.
El director deportivo, Iván Vélez, se refirió al panorama económico durante una intervención en Zona Libre de Humo y reconoció que el club no ha podido cumplir oportunamente con sus obligaciones salariales.
“En lo económico para nadie es desconocimiento que no hemos estado al día, hemos estado un poco atrasados, pero los chicos lo han dado todo por este equipo”, manifestó.
América necesita sostener su rendimiento deportivo
La situación representa un desafío para el equipo vallecaucano, que busca cerrar la temporada con resultados deportivos que le permitan fortalecer sus ingresos y garantizar mayor estabilidad institucional.
En medio de la lucha por el título de la Liga BetPlay y la Copa Colombia, América deberá afrontar sus compromisos deportivos mientras intenta superar los inconvenientes económicos que afectan su funcionamiento.
Por ahora, el equipo mantiene sus objetivos en la cancha, aunque las dificultades financieras se convierten en un frente adicional de preocupación para una institución que aspira a ser protagonista del fútbol colombiano.



