Lionel Messi y Cristiano Ronaldo podrían compartir equipo por primera vez en un partido que promete paralizar al mundo del fútbol. Carlos Tévez trabaja para reunir a las dos máximas figuras de la era moderna en su partido de despedida, programado para el domingo 20 de diciembre en La Bombonera, y ya tiene una confirmación que alimenta la expectativa.
El propio Tévez reveló los detalles de sus gestiones durante una conversación con su excompañero Rio Ferdinand. El argentino confirmó la presencia de Messi y Juan Román Riquelme, pero también dejó claro que está intentando convencer al astro portugués para que se sume a la celebración.
Carlos Tévez quiere juntar a Messi y Cristiano Ronaldo
El objetivo del Apache es reunir en un mismo equipo a dos futbolistas que marcaron una época y que nunca compartieron una cancha como compañeros en un club. Tévez tiene una conexión especial con ambos: conquistó la Champions League junto a Cristiano Ronaldo en el Manchester United y compartió vestuario con Messi en la Selección Argentina.
Ahora quiere aprovechar esa relación para conseguir una imagen que sería histórica en La Bombonera: Messi y Cristiano jugando juntos, aunque sea por una noche.
Riquelme también estará en la despedida de Tévez
Otra de las presencias confirmadas es la de Juan Román Riquelme, actual presidente de Boca Juniors, quien volverá a vestirse de corto para acompañar al exdelantero argentino en su despedida.
La convocatoria también contempla a otras figuras internacionales que compartieron vestuario con Tévez durante su recorrido por el fútbol europeo. Entre los nombres mencionados aparece Rio Ferdinand, además de antiguas figuras del Manchester United, Manchester City y Juventus.
La respuesta que falta para completar el partido histórico
Con 94 goles y 11 títulos oficiales conquistados con Boca Juniors, Carlos Tévez prepara una despedida a la altura de su trayectoria.
La presencia de Messi ya está confirmada, mientras que la gran incógnita es Cristiano Ronaldo. El portugués tiene en sus manos la posibilidad de aceptar la invitación y protagonizar junto al argentino una imagen que durante años pareció imposible en el fútbol mundial.



