El fútbol juvenil vivió una celebración sin precedentes con la realización del Mundial Sub-15 y Festival de la FIFA 2026, un evento que reunió a casi 3.000 futbolistas de 189 países y dejó cifras extraordinarias dentro y fuera de las canchas.
La competencia, celebrada en Bakú, Azerbaiyán, permitió que jóvenes de todo el mundo se enfrentaran y compartieran experiencias culturales. Uno de los datos más llamativos fue que 187 de las 189 selecciones participantes consiguieron al menos una victoria, reflejo del alcance y la competitividad del formato.
Más de 4.500 goles en 932 partidos
El torneo tuvo una importante producción ofensiva. En total se disputaron 932 encuentros y se marcaron 4.505 goles, para un promedio de 4,83 anotaciones por partido. El compromiso con mayor cantidad de tantos registró 21 goles.
La Confederación Africana de Fútbol (CAF) acumuló 234 victorias, seguida por la UEFA, con 213; la Confederación Asiática (AFC), con 183; Concacaf, con 111; Conmebol, con 57, y la OFC, con 20.
Las finales de los distintos niveles de competencia también reflejaron la diversidad del certamen. África tuvo cuatro representantes: República Centroafricana, Etiopía, Túnez y Zambia. Europa contó con Bielorrusia, República Checa, Portugal y España; Asia, con Bangladés y Tayikistán; Concacaf, con Canadá, y Oceanía, con Nueva Zelanda.
Además, el campeonato contó con 554 futbolistas procedentes de 52 FIFA Talent Academies, como parte del trabajo de desarrollo de talentos impulsado por el organismo.
Una operación logística de grandes dimensiones
La organización del campeonato requirió una importante cantidad de implementos deportivos. Se utilizaron 900 balones, 3.328 petos, 600 conos, 100 banderines de esquina, 400 brazaletes de capitán, 2.800 botellas para hidratación y 110 neveras portátiles.
A la operación se sumaron 397 voluntarios, quienes apoyaron las actividades en los escenarios deportivos, el transporte, los servicios a las delegaciones y el programa del festival.
El traslado de equipos, oficiales e invitados también representó un desafío. La organización movilizó 195 vehículos, con un máximo de 105 buses y minibuses en operación simultánea. Se realizaron 376 traslados de delegaciones desde el aeropuerto, 362 desplazamientos hacia los entrenamientos y 1.950 viajes de equipos a los partidos.
En total, se registraron aproximadamente 3.020 movimientos de buses para atender las necesidades del campeonato.
Casi 4.000 personas en la Villa de Atletas
La Villa de Atletas funcionó como un hogar temporal para 3.780 jugadores y miembros de las delegaciones, distribuidos en 445 apartamentos. En las instalaciones se utilizaron 1.533 habitaciones y 3.835 camas.
La operación de alojamiento incluyó la entrega de 11.500 juegos de sábanas, 4.000 mantas, 4.000 almohadas y 11.500 juegos de toallas.
La alimentación también alcanzó cifras importantes: se sirvieron 114.560 comidas calientes, distribuidas en 38.180 desayunos, 38.240 almuerzos y 38.140 cenas. Adicionalmente, se entregaron 2.135 paquetes de comida para los días de llegada y salida.
El servicio de lavandería procesó 3.134 bolsas entre el 20 y el 28 de octubre, con un peso total de 26.754 kilogramos.
Seguridad y atención médica
El evento contó con un amplio despliegue de personal de seguridad y atención sanitaria tanto en la Villa de Atletas como en el Complejo Deportivo de Hövsan.
En la Villa trabajaron 560 integrantes del personal de seguridad y 24 profesionales médicos. En el complejo deportivo fueron desplegados otros 525 agentes de seguridad y 80 trabajadores de la salud.
La operación también incluyó 2.338 cartas para trámites de visado, 857 visas electrónicas y 1.200 acreditaciones para familiares y allegados de los participantes.
Con 189 selecciones, 4.505 goles, casi 3.000 jóvenes futbolistas y una operación que involucró miles de personas, la primera edición del Mundial Sub-15 y Festival de la FIFA dejó un registro histórico para el desarrollo del fútbol juvenil.



