La celebración de los Cerveceros de Milwaukee, campeones por primera vez de la Serie Mundial tras vencer a Tampa Bay, podría coincidir con el final de la actividad de las Grandes Ligas durante un largo periodo. Aunque la temporada 2027 está programada para comenzar el 24 de marzo, las negociaciones entre propietarios y jugadores tienen encendidas las alarmas.
El principal motivo de preocupación es la intención de los dueños de implementar un tope salarial, una propuesta que no se había planteado desde 1994 y que terminó provocando una huelga de siete meses y medio, además de la cancelación de la Serie Mundial de ese año.
El actual convenio colectivo, firmado en marzo de 2022, vence el próximo 1 de diciembre. Si no hay acuerdo, los propietarios podrían imponer un cierre patronal a los peloteros.
El tope salarial enfrenta a los dueños y jugadores
La propuesta de los propietarios contempla establecer un límite máximo y un piso para las nóminas de los equipos, con el argumento de reducir las diferencias económicas entre las franquicias. También buscan restringir que un jugador represente más del 15 % de la nómina de su equipo.
Los peloteros consideran inaceptable esa medida. El sindicato busca ampliar los derechos de agencia libre y arbitraje salarial, casi duplicar el salario mínimo, aumentar los recursos compartidos con los equipos de menores ingresos y establecer impuestos para las franquicias que no mantengan sus nóminas en determinados niveles.
El conflicto podría provocar un movimiento acelerado en el mercado de agentes libres antes del cierre patronal. Entre los nombres más destacados de esta temporada aparecen Tarik Skubal, el dominicano Freddy Peralta, Michael King, Seiya Suzuki y Randy Arozarena.
En 2021, antes del anterior cierre patronal, los equipos comprometieron 1.400 millones de dólares en salarios durante una sola jornada de negociaciones de agentes libres.
El antecedente que preocupa a las Grandes Ligas
La última negociación colectiva estuvo marcada por las tensiones. El cierre patronal de 2021 se extendió durante 99 días y provocó que el inicio de la temporada 2022 pasara del 31 de marzo al 7 de abril.
El comisionado Rob Manfred reconoció que las negociaciones suelen avanzar cuando se acercan las fechas límite, aunque aseguró que no es partidario de negociar bajo esa presión.
Mientras ligas como la NBA, NFL y NHL tienen sistemas de topes salariales, los jugadores de béisbol han manifestado históricamente su rechazo a implementar un modelo similar.
El sindicato se prepara para una negociación decisiva
La representación de los peloteros también tuvo cambios importantes. Tony Clark dejó la dirección del sindicato a comienzos de 2026 y fue reemplazado por Bruce Meyer, abogado que encabezó el equipo negociador en el anterior convenio colectivo.
El sindicato asegura que los jugadores están más unidos y preparados para defender sus condiciones laborales. El lanzador Chris Bassitt destacó que ahora existe una mayor participación de los peloteros de los 30 equipos en la discusión.
Con el convenio colectivo a punto de vencer y sin acuerdos en los principales asuntos económicos, las Grandes Ligas se acercan a una negociación que podría poner en riesgo el desarrollo normal de la temporada 2027.



