El capitán del Liverpool, Virgil van Dijk, ofreció una visión crítica sobre el momento actual del club, que atraviesa un periodo de reajuste tras realizar la inversión más alta de su historia en el mercado de fichajes. Según el defensor neerlandés, a pesar de los refuerzos, el equipo aún no ha recuperado la solidez y el equilibrio de temporadas anteriores.
El conjunto inglés destinó más de 400 millones de libras (aproximadamente 477 millones de euros) en nueve nuevos jugadores, entre ellos Alexander Isak, Florian Wirtz y Hugo Ekitiké, con el objetivo de volver a competir por títulos en Inglaterra y Europa. Sin embargo, Van Dijk considera que las incorporaciones aún no logran reemplazar por completo a las figuras que abandonaron el club.
“Hemos perdido mucha calidad que era fundamental en los últimos años. Las incorporaciones son buenas, pero no son realmente nuevas caras, porque básicamente reemplazan a los que se fueron. Nos llevará tiempo volver a encontrar el equilibrio que teníamos”, explicó el defensor.
Entre las bajas más sensibles se encuentran Luis Díaz, Darwin Núñez y Trent Alexander-Arnold, piezas claves en el esquema de las últimas temporadas. La ausencia de estos jugadores, según Van Dijk, ha afectado la dinámica del equipo, que pasó de un arranque perfecto en la Premier League con cinco victorias consecutivas a una racha negativa de tres derrotas antes del parón internacional.
El capitán asumió responsabilidad colectiva y autocrítica por el rendimiento reciente. “Todos debemos dar más para volver al nivel esperado”, señaló. También reconoció las dificultades que enfrentan los nuevos fichajes para adaptarse al estilo de juego del club: “Jugadores como Isak o Wirtz necesitan más tiempo. No es fácil llegar a un club como el Liverpool y rendir desde el primer día”.
En su novena temporada en Anfield, Van Dijk destacó la importancia de preservar la identidad y el compromiso del equipo con su afición. “Lo más importante es la cultura del Liverpool, trabajar duro y hacerlo por la afición. La calidad está ahí, pero las garantías no”, concluyó.
El Liverpool, en proceso de reconstrucción, busca estabilizar su rendimiento mientras integra a sus nuevos jugadores, con la esperanza de volver a competir por los títulos que lo han caracterizado en la última década.




