La Selección de Colombia ha puesto el broche final al 2025 con sensaciones renovadas y un calendario que empieza a marcar el verdadero pulso de lo que será su camino hacia el Mundial de 2026. Bajo la batuta de Néstor Lorenzo, el equipo encara ahora meses fundamentales, en los que cada partido, cada entrenamiento y cada decisión técnica pueden terminar pesando más de lo que parece.

Fin de año con una victoria que anima el ambiente
El 3-0 de Colombia frente a Australia en el Citi Field de Nueva York fue algo más que un amistoso resultón. Los tantos de James Rodríguez, Luis Díaz y Jefferson Lerma le dieron forma a un cierre de año que deja buen sabor de boca y, sobre todo, una sensación de estabilidad que el equipo venía necesitando.
El triunfo le sirve al cuerpo técnico para tomar apuntes, medir rendimientos y reafirmar a algunos jugadores de cara a lo que se aproxima. También ayuda a reforzar la confianza del grupo, clave en un momento en el que cualquier detalle puede sumar o restar en las apuestas, que se nutren de todo lo que rodea al equipo.
La fecha que marcará el siguiente gran paso
Después de cerrar el año con buenas sensaciones, Colombia ya sabe cuál será su próximo reto, la doble fecha FIFA de marzo de 2026, entre el 23 y el 31. Ese será el último parón antes de la Copa del Mundo, lo que convierte este tramo en un examen definitivo para que Lorenzo afine ideas, pruebe alternativas y empiece a dibujar lo que será la lista final para el torneo. Con el Mundial cada vez más cerca, el tiempo para experimentar se acorta. Cada partido previo será una oportunidad para ajustar piezas, reforzar automatismos y confirmar qué jugadores llegan con la energía necesaria para competir en Norteamérica.
Tareas pendientes y lo que debe pulir el equipo
Desde su llegada, Lorenzo ha intentado construir una Selección reconocible, con identidad, pero también flexible. Su decisión ha sido la de combinar jerarquía con juventud, y este nuevo ciclo continuará así.
El hecho de que Colombia ya conozca los bombos y el contexto del próximo sorteo mundialista permite al cuerpo técnico trabajar con algo más de claridad, imaginando posibles escenarios y rivales.
La goleada contra Australia dejó algunas lecturas interesantes. El partido se destrabó tarde, con el penalti de James en el minuto 76, pero desde ahí el equipo mostró madurez y supo manejar los tiempos. El gol de Díaz casi al final y el cierre de Lerma terminaron redondeando un marcador que da tranquilidad.
Pero también quedó claro que aún hay trabajo por delante, especialmente en la creación de juego en la primera mitad, donde al combinado le costó encontrar caminos. Estas conclusiones son precisamente las que ayudan a orientar el trabajo de las próximas convocatorias, y también a los que hacen pronósticos apuestas deportivas en Betfair para estudiar tendencias.
Hacia el Mundial con expectación
A partir de ahora empieza la cuenta atrás. Colombia ya no está lidiando con la presión de clasificarse, sino con el reto mayor de demostrar que puede competir de tú a tú con selecciones de peso, encontrar su mejor versión y llegar con un estilo claro al Mundial.
El amistoso de marzo será el termómetro que mida cómo avanza el proceso y qué falta por ajustar. Además, el cuerpo técnico tendrá que tomar decisiones que pueden afectar la hoja de ruta entre elegir entre mantener la base del grupo, dar protagonismo a nuevos talentos o equilibrar experiencia y frescura.



