Cuando se habla de fútbol profesional en Colombia, la palabra clave es “sistema”: no existe únicamente una “primera división” con ascensos y descensos lineales, sino un ecosistema regulado por un ente organizador (DIMAYOR) y supervisado a nivel federativo, con torneos que a menudo se desarrollan por semestres y con mecanismos de clasificación que influyen no solo en el título, sino también en los descensos y en el acceso a las competiciones continentales. La Federación Colombiana de Fútbol (FCF) es el referente institucional del movimiento, mientras que la DIMAYOR gestiona los principales campeonatos profesionales de clubes.
Categoría Primera A (Liga BetPlay DIMAYOR): la máxima división masculina
La Primera A es la élite del fútbol colombiano y, en la práctica, está construida como una temporada “en dos actos”: Apertura (primer semestre) y Finalización (segundo semestre). Este modelo permite disputar dos competiciones completas dentro del mismo año deportivo, con un fuerte énfasis en las fases finales, que suelen incluir grupos o eliminatorias directas tras una primera fase todos contra todos. Junto a la lucha por el título, la Liga es también el eje de dos mecanismos fundamentales: la reclasificación (una tabla acumulada que suma puntos de varios torneos y que incide en la asignación de cupos internacionales) y la tabla del descenso, basada en el “promedio” de puntos obtenidos a lo largo de varias temporadas o torneos. En otras palabras, un equipo puede firmar un semestre brillante y, al mismo tiempo, seguir comprometido en la pelea por la permanencia si su promedio histórico es bajo.
Precisamente porque el torneo está muy fragmentado en fases y subfases, incluso la lectura externa del campeonato cambia: los análisis previos a cada partido suelen apoyarse en indicadores sintéticos —como la forma reciente, la profundidad de la plantilla o el rendimiento como local y visitante— y, en ese contexto, también entran en juego las cuotas publicadas por los principales operadores y portales informativos del sector, consultables por ejemplo en https://www.bet777.es/futbol/, que a veces se utilizan como un “termómetro” de las expectativas, sin sustituir nunca el análisis futbolístico propiamente dicho.
Categoría Primera B (Torneo BetPlay DIMAYOR): la segunda división y la lógica del ascenso
La Primera B es la segunda categoría profesional y cumple una función estratégica: es la puerta de entrada —o de regreso— a la máxima división para clubes históricos y proyectos emergentes. A diferencia de la Primera A, donde los torneos semestrales suelen producir dos campeones en el mismo año, la Primera B tiende a estructurarse con una lógica más anual a la hora de definir ascensos y jerarquías, aunque también se articule en fases y finales semestrales. El elemento central es que el ascenso se determina combinando los resultados de los dos segmentos de la temporada y las clasificaciones acumuladas. La campaña de la B no se decide únicamente por “quién gana la final”, sino también por “quién sostiene el rendimiento” a lo largo del tiempo. En los últimos años, el debate mediático se ha centrado precisamente en la forma de asignar los dos cupos de promoción, con cruces entre campeones de semestre y posiciones en la reclasificación. Todo esto convierte a la segunda división en un torneo exigente y tenso, donde conviven clubes con presupuestos muy distintos y donde el valor deportivo se mide tanto en la gestión del plantel como en la capacidad de mantener regularidad.
Liga Femenina BetPlay DIMAYOR: el profesionalismo femenino y el formato por fases
El fútbol femenino colombiano cuenta con una competición de referencia organizada por la DIMAYOR, que en los últimos años ha buscado una mayor estabilidad estructural aumentando el número de partidos y la duración total del torneo. El formato habitual incluye una primera fase todos contra todos —con una jornada especial de clásicos— seguida de una fase de grupos entre los mejores equipos (los llamados cuadrangulares), para luego dar paso a semifinales y finales a ida y vuelta. Este esquema responde a un objetivo claro: garantizar una “temporada regular” lo suficientemente extensa como para premiar la constancia y, al mismo tiempo, conservar una fase final capaz de generar enfrentamientos directos entre las mejores plantillas del momento. En términos de impacto, la Liga Femenina es también una vitrina fundamental para el desarrollo del talento local y para la proyección internacional, ya que los resultados del campeonato influyen en la presencia colombiana en los torneos continentales femeninos.
“Primera C” y tercer nivel: por qué no forma parte del profesionalismo DIMAYOR
Al intentar mapear las divisiones del fútbol colombiano, suele aparecer la llamada Primera C. Aquí, sin embargo, es necesaria una aclaración: no se trata de una categoría profesional gestionada por la DIMAYOR, sino de un torneo de carácter aficionado o semiprofesional, con organizaciones y objetivos distintos a los del fútbol profesional. En la práctica, funciona más como una plataforma competitiva y formativa para clubes y jugadores —con un fuerte componente territorial y de base— que como una “tercera división profesional” equiparable a la de otros países. Esto no la vuelve irrelevante; al contrario, es importante para el entramado futbolístico nacional. Pero, cuando se habla estrictamente de ligas profesionales, el núcleo del sistema colombiano sigue estando en la estructura administrada por la DIMAYOR (Primera A, Primera B y la Liga Femenina), con la federación como marco institucional general.



