El FC Barcelona se proclamó campeón de LaLiga EA Sports 2025/2026 este domingo 10 de mayo en el Spotify Camp Nou, tras vencer al Real Madrid por 2-0 en la jornada 35 del campeonato. Los goles de Marcus Rashford al minuto 9 y Ferran Torres al minuto 18, con asistencia de Dani Olmo, sentenciaron el partido en la primera media hora y convirtieron el Clásico en una fiesta azulgrana desde temprano. El equipo dirigido por Hansi Flick logra así su 29.° título de Liga y se convierte en bicampeón consecutivo por primera vez desde la era de Pep Guardiola.
La celebración se vivió con especial intensidad porque el título llegó ante el eterno rival, en casa y con el estadio lleno. Una combinación que no se repetía en muchos años y que el barcelonismo disfrutó desde el pitazo inicial hasta la ceremonia de entrega del trofeo sobre el mismo césped del Camp Nou.
Los goles: Rashford y Ferran Torres hundieron al Madrid en 18 minutos
El partido comenzó con una primera llegada del Real Madrid a través de Vinícius Junior, cuyo remate débil despejó sin problemas el portero blaugrana Joan García. Pero a partir del minuto 6, el Barcelona tomó el control total del partido.
El 1-0 llegó al minuto 9 de la mano de Marcus Rashford, quien aprovechó una falta en el borde del área, cobrada con precisión quirúrgica para batir a Thibaut Courtois con un disparo colocado que no dio opción al portero belga. El Camp Nou estalló. Nueve minutos después, al minuto 18, Ferran Torres marcó el 2-0 con un disparo de pierna derecha dentro del área que se fue al ángulo, tras una asistencia de Dani Olmo. En ese momento, el título era matemáticamente del Barcelona.
El Madrid intentó reaccionar durante la segunda mitad con llegadas esporádicas de Vinícius y un remate de Tchouaméni desde fuera del área que no encontró el marco, pero Courtois tuvo que ser el héroe del equipo en varias ocasiones, incluyendo un manotazo para evitar el tercero de Lewandowski, mientras el Barcelona administraba el resultado con comodidad.
El Madrid: una imagen de crisis total en el peor escenario posible
El Real Madrid llegó al Clásico en las peores condiciones imaginables. Kylian Mbappé, baja confirmada por lesión muscular en el semitendinoso. Federico Valverde, fuera por el traumatismo craneoencefálico sufrido en el incidente del vestuario del jueves. Dani Carvajal y Rodrygo Goes, aún en recuperación. Huijsen, lesionado incluso en el calentamiento, obligando a Arbeloa a improvisar con Asencio en la defensa. Y el ambiente del vestuario todavía enrarecido tras el escándalo entre Valverde y Tchouaméni, que terminó con ambos jugadores multados con 500.000 euros cada uno apenas 48 horas antes del partido.
Aurélien Tchouaméni jugó pese a su sanción y a las circunstancias, pero ni él ni nadie en el equipo de Álvaro Arbeloa pudo cambiar el trámite del partido. El técnico merengue no encontró recursos en el banquillo, también diezmado por las lesiones, y el equipo terminó el partido sin haber generado una sola ocasión clara de gol. Para el Madrid, es el segundo año consecutivo sin ningún título, una sequía sin precedentes en la era Florentino Pérez.
El contexto histórico: lo que hace especial y doloroso esta Liga
El Barcelona ganó el título con 91 puntos al término de la jornada 35, con tres fechas aún por disputar. La ventaja final sobre el Real Madrid superará con comodidad los 11 puntos de diferencia que había al inicio de esta jornada. Flick completó así una temporada dominante en LaLiga: solo 2 derrotas en 35 jornadas, 88 goles anotados y una identidad de juego reconocible en todo momento.
Para el Madrid, la derrota tiene una dimensión simbólica que va más allá del marcador. Perder la Liga ante el Barcelona, en el Camp Nou, en el Clásico, sin poder competir y con el vestuario convertido en portada mundial por una pelea entre sus propios jugadores días antes es la tormenta perfecta. En las redes sociales, el partido se volvió viral desde el primer gol: la imagen de Rashford celebrando el 1-0 ante un Madrid en blanco total y las estadísticas del dominio culé circularon por todo el mundo en cuestión de minutos.
El héroe inesperado: Rashford, la gran apuesta de Flick
Marcus Rashford llegó al Barcelona en el mercado de invierno como una de las incorporaciones más comentadas de la temporada, y el Clásico lo consagró como figura. El extremo inglés, autor del primer gol y protagonista de varias de las mejores llegadas del equipo, fue el mejor jugador del partido y salió ovacionado por el Camp Nou al ser sustituido en la segunda mitad. Rashford lleva ya 12 goles y 7 asistencias desde su llegada al club, números que justifican con creces la apuesta de Flick y la directiva blaugrana.



