La imagen de Lionel Messi sosteniendo y bañando en una pequeña tina a un Lamine Yamal de apenas cinco meses volvió a recorrer el mundo en la antesala de la final del Mundial de 2026 entre Argentina y España. Sin embargo, detrás de esa fotografía existe una historia que durante años permaneció casi desconocida y que ahora fue recordada por UNICEF.
La organización confirmó que la fotografía es completamente real y explicó que fue tomada hace más de 18 años durante una sesión benéfica organizada para recaudar fondos destinados a programas de apoyo a la infancia.
«Sí, esas fotos que han visto son reales», publicó UNICEF en sus redes sociales. «Hace más de 18 años, un bebé llamado Lamine Yamal y su madre, Sheila, conocieron a Lionel Messi en una sesión fotográfica benéfica. Hoy, ambos inspiran a millones dentro del campo y también utilizan su voz como Embajadores de Buena Voluntad de UNICEF para defender los derechos de los niños».
Una casualidad que terminó haciendo historia
La fotografía fue realizada en 2007 para el calendario solidario de 2008, una iniciativa impulsada conjuntamente por UNICEF, la Fundación FC Barcelona y el diario Sport.
El objetivo era recaudar fondos para proyectos destinados a proteger a la infancia alrededor del mundo. Para ello, varios futbolistas del primer equipo azulgrana participaron en sesiones fotográficas junto a niños seleccionados por UNICEF.
Entre esos pequeños estaba un bebé de apenas cinco meses llamado Lamine Yamal.
En ese momento, Messi tenía apenas 20 años y todavía estaba dando sus primeros pasos como figura del Barcelona. Nadie podía imaginar que el niño que sostenía en brazos terminaría convirtiéndose casi dos décadas después en una de las mayores promesas del fútbol mundial.
No hubo estrategia de marketing
Joan Vehils, quien coordinó aquel calendario solidario desde el diario Sport, recordó que la elección de los niños fue realizada exclusivamente por UNICEF y que nunca existió un plan publicitario detrás de la imagen.
«No hubo casting, ni estrategia de marketing, ni visión de futuro. Simplemente, UNICEF eligió a los pequeños. Entre ellos estaba un niño de apenas un año llamado Lamine Yamal», relató.
Vehils también explicó que el proyecto reunió al diario Sport, el FC Barcelona y UNICEF en una campaña que en ese momento parecía una actividad benéfica más, sin imaginar la trascendencia que tendría años después.
El fotógrafo recordó lo difícil que fue captar la imagen
El autor de la fotografía, Joan Monfort, confesó que la sesión fue mucho más complicada de lo que parece.
«Fue una foto difícil. Messi era muy tímido y estaba sosteniendo a un bebé muy pequeño dentro de una bañera con agua. Poco a poco todo comenzó a funcionar y terminó saliendo una imagen muy bonita», explicó en una entrevista concedida a The Athletic.
Monfort aseguró que jamás imaginó que aquella fotografía se convertiría en una de las imágenes más famosas en la historia del deporte.
Dos embajadores de UNICEF
Lo que comenzó como una campaña solidaria terminó adquiriendo un significado mucho mayor con el paso del tiempo.
Hoy, tanto Lionel Messi como Lamine Yamal forman parte de UNICEF como Embajadores de Buena Voluntad, utilizando su reconocimiento internacional para promover los derechos de la infancia.
La organización destacó que ambos representan el mismo objetivo que inspiró aquella sesión fotográfica: que todos los niños puedan sobrevivir, crecer y desarrollar todo su potencial.
Diecinueve años después de aquel encuentro fortuito, la imagen ya no solo simboliza el relevo generacional del fútbol mundial, sino también el poder que puede tener una iniciativa solidaria para dejar una huella imborrable en la historia del deporte.



