El fútbol profesional colombiano enfrenta uno de los momentos institucionales más tensos de los últimos años. Ocho de los clubes más importantes del país anunciaron que no cederán sus derechos de transmisión e imagen para un nuevo contrato de televisión mientras no se modifique el actual modelo de distribución de los ingresos, al considerar que el sistema vigente perjudica la competitividad del campeonato.
La decisión fue dada a conocer mediante un comunicado conjunto firmado por América de Cali, Atlético Nacional, Deportivo Cali, Independiente Medellín, Independiente Santa Fe, Junior, Millonarios y Once Caldas, en el que solicitan abrir una discusión técnica sobre la manera en que se reparten los recursos provenientes de los derechos de televisión.
¿Por qué estalló el conflicto?
Los clubes sostienen que el esquema actual reparte los ingresos por partes iguales, sin tener en cuenta variables como el rendimiento deportivo, el nivel de inversión de cada institución o la fidelidad de sus hinchas.
Según los firmantes, ese modelo ha limitado el crecimiento del fútbol colombiano y ha impedido que la liga aumente su competitividad frente a otros campeonatos de la región.
«Consideramos que es necesario abrir una conversación seria, técnica y participativa sobre este modelo de distribución», señalaron en el comunicado.
Piden un modelo similar al de otras ligas
Los ocho equipos aseguran que en otros países de la región los ingresos televisivos ya se distribuyen bajo esquemas que combinan la solidaridad entre clubes con incentivos por resultados deportivos, inversión y capacidad para atraer público.
A su juicio, ese tipo de modelos ha permitido fortalecer las instituciones, atraer más inversión y elevar el nivel de las competiciones, algo que consideran necesario para recuperar el protagonismo del fútbol colombiano.
La advertencia que puede cambiar el futuro del campeonato
El punto más contundente del comunicado llega cuando los clubes anuncian que, mientras no exista un acuerdo sobre el nuevo modelo de distribución, no autorizarán el uso de sus derechos intangibles y de imagen para negociar un nuevo contrato de televisión.
Los equipos aclaran que la decisión no busca afectar el desarrollo del campeonato ni desconocer la institucionalidad de la Dimayor, sino generar una discusión que permita construir un sistema más transparente y equitativo.
«No se trata de beneficiar a unos pocos clubes, sino de fortalecer un campeonato que genere mayores oportunidades para todos», señalaron.
¿Qué podría pasar ahora?
La postura de estos ocho clubes abre un nuevo capítulo en la discusión sobre el futuro económico del fútbol colombiano. Sin la autorización de varias de las instituciones con mayor número de aficionados del país, la negociación de un nuevo contrato de derechos de televisión podría enfrentar importantes obstáculos.
Pese a la firmeza de su posición, los equipos aseguraron que seguirán participando en los espacios de diálogo para buscar un consenso con los demás clubes y construir un modelo que permita fortalecer la liga, garantizar su sostenibilidad y mejorar el espectáculo para los aficionados.
El pronunciamiento deja claro que la discusión sobre los derechos de televisión apenas comienza y podría convertirse en uno de los temas que más marcarán el futuro del fútbol profesional colombiano en los próximos meses.



