La Guardia Ambiental Colombiana (GAC), en apoyo al Establecimiento Público Ambiental (EPA Cartagena), adelantó una jornada de inspección y control en el barrio El Pozón para verificar el cumplimiento de las normas sobre emisión de ruido en establecimientos comerciales, tras recibir quejas de la comunidad por contaminación auditiva.
Durante las labores de vigilancia, control y seguimiento ambiental, los funcionarios evidenciaron el uso de equipos de amplificación sonora para actividades de perifoneo con fines promocionales y publicitarios, proyectando el sonido hacia el espacio público con niveles que generaban molestias entre los residentes.
Comerciantes fueron advertidos sobre la normativa vigente
En una primera visita, la Guardia Ambiental inspeccionó varios locales comerciales e informó a sus propietarios que este tipo de actividades está regulado por el artículo 44 del Decreto 948 de 1995, por lo que requiere autorización previa del EPA Cartagena. Además, recordó que superar los niveles de ruido permitidos constituye una infracción ambiental.
Como parte de la jornada, que tuvo un enfoque preventivo y pedagógico, el personal de la GAC brindó orientación técnica a los comerciantes sobre la normativa aplicable a la emisión de ruido y las obligaciones que deben cumplir.
Ordenan suspender el perifoneo hacia el espacio público
Durante las inspecciones, la autoridad ambiental solicitó la suspensión inmediata de las actividades de perifoneo y la reubicación de los equipos de sonido al interior de los establecimientos, con el propósito de evitar que las emisiones acústicas continúen afectando el espacio público y la tranquilidad de los habitantes del sector.
Asimismo, los funcionarios advirtieron que, en caso de persistir o reincidir en estas conductas, el EPA Cartagena, como autoridad ambiental competente, iniciará el correspondiente procedimiento administrativo sancionatorio.
Llamado a respetar los niveles de ruido
La Guardia Ambiental Colombiana reiteró su compromiso con la protección del ambiente sano y la sana convivencia, e invitó tanto a la ciudadanía como al sector comercial a respetar los niveles de ruido permitidos y a tramitar los permisos exigidos por la autoridad ambiental cuando corresponda.
La entidad recordó que la contaminación por ruido no solo afecta el entorno, sino que también tiene impactos sobre la salud, el bienestar y la calidad de vida de las comunidades.



