Las ciudades de Estados Unidos que fueron anfitrionas durante el Mundial 2026 han empezado a reclamar a la FIFA pagos prometidos que aún no se han realizado. A pesar de recibir ingresos significativos durante el ciclo 2023-2026, la organización no ha desembolsado los USD 1 millón acordados para cada ciudad estadounidense, según informaron fuentes citadas por The Athletic.
Las ciudades anfitrionas exigen explicaciones
Los comités organizadores de las ciudades sede, que incluyen a Seattle, Filadelfia y Miami, entre otras, han expresado sus preocupaciones sobre el incumplimiento de la FIFA. Originalmente, las ciudades esperaban estos fondos como parte de un legado para la construcción de mini canchas y apoyo a proyectos sociales, tal como se anunció previamente en 2025 para el Mundial de Clubes.
El desafío económico asumido por las ciudades
Las ciudades sede cargaron con una considerable parte de los gastos del evento, incluidas las áreas de Fan Fest, seguridad y operaciones en estadios, así como infraestructuras vinculadas. Por ejemplo, Kansas City recibió más de USD 86,8 millones en inversiones públicas y USD 72,82 millones en asistencia federal y subsidios para seguridad y transporte.
Impacto económico y expectativas
Si bien la FIFA había anticipado un impacto económico de hasta USD 30.500 millones para la economía estadounidense a través del turismo y eventos relacionados, estimaciones de Bank of America sitúan esta cifra en unos USD 20.000 millones. Mientras tanto, Bloomberg Intelligence proyecta que los ingresos de la FIFA alcanzarían aproximadamente USD 9.000 millones. Las ciudades buscarán resoluciones claras de la FIFA, centrándose en establecer correctamente qué estructura jurídica recibiría estos fondos.



