La batería de San Lázaro del Castillo de San Felipe de Barajas ya cuenta con una superficie impermeabilizada y protegida, luego de que la Escuela Taller Cartagena de Indias (Etcar), administradora de las fortificaciones, culminara una intervención de 1.390 metros cuadrados que permitirá avanzar en la recuperación de este espacio para albergar el futuro Centro de Interpretación de las Fortificaciones.
La obra concluyó con la instalación de ladrillos tipo fato de 30 por 15 centímetros, elaborados con arcilla cocida y de apariencia semi rústica, sobre el solado de la batería. Los trabajos fueron autorizados por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y contaron con concepto favorable del Comité Técnico de Patrimonio de Cartagena.
El objetivo principal de la intervención fue garantizar la estanquidad de la superficie, evitando que el agua y la humedad desciendan hacia el interior de la batería y afecten la estructura.
Una batería que ha sido reconstruida
La batería de San Lázaro ha tenido diferentes intervenciones a lo largo de su historia debido, principalmente, a los deslizamientos naturales registrados en el cerro de San Lázaro, donde se encuentra ubicado el Castillo de San Felipe de Barajas.
Desde su construcción inicial, el ingeniero militar Antonio de Arévalo dejó constancia de las dificultades relacionadas con las condiciones del terreno. Posteriormente, durante la década de 1980, un nuevo deslizamiento hizo necesarias obras de reforzamiento y reconstrucción.
Estos trabajos recrearon la batería y dieron paso a una estructura contemporánea en concreto reforzado, que conserva elementos arqueológicos como la estructura muraria del aljibe, utilizado históricamente para almacenar agua.
¿Cómo se realizó la impermeabilización?
Mario Zapateiro Altamiranda, arquitecto especialista en restauración y líder del área de Obras de la Etcar, explicó que el proceso comenzó con la limpieza de toda la superficie mediante agua a presión para retirar las impurezas acumuladas por la exposición a la intemperie.
También se retiró el material cristalizado, se rellenaron y sellaron las juntas entre las placas y posteriormente se aplicó el producto impermeabilizante integral. Este tratamiento subió 15 centímetros a nivel de zócalo para reforzar la protección.
La intervención terminó con la instalación de los ladrillos tipo fato, un material de arcilla cocida que también está presente en otros sectores de las fortificaciones de Cartagena, como el cuartel de las Bóvedas.
La batería tendrá un nuevo uso
La directora de la Etcar, Sandra Schmalbach Pérez, destacó la participación de técnicos egresados en albañilería de la Escuela Taller y de aprendices que se encuentran en etapa de formación, quienes trabajaron bajo la metodología ‘Aprender Haciendo’.
“En cumplimiento de nuestro Plan Anual de Mantenimiento, con la participación de los técnicos egresados en albañilería de la Escuela Taller, y de aprendices en etapa de formación aplicando la metodología ‘Aprender Haciendo’, hemos finalizado esta etapa de impermeabilización y protección del solado de la batería de San Lázaro”, señaló Schmalbach.
La funcionaria agregó que la intervención busca contribuir a la conservación de la edificación, pero también avanzar en la puesta en valor del complejo fortificado de Cartagena y darle un nuevo uso a este espacio del Castillo de San Felipe.
Con la impermeabilización y protección del solado terminadas, la batería de San Lázaro avanza así en su proceso de recuperación para convertirse en un nuevo espacio destinado a la interpretación y divulgación del patrimonio fortificado de Cartagena.



