El cartagenero Tayron Guerrero, nacido en Bocachica, en la isla de Tierrabomba, en Cartagena, volvió a mostrar toda su potencia en las Grandes Ligas, aunque los Medias Rojas de Boston perdieron 1-0 ante los Yankees de Nueva York en el primer juego de una serie de cuatro encuentros.
Guerrero ingresó en la séptima entrada y retiró a los tres bateadores que enfrentó, con un ponche, sin hits, carreras ni bases por bolas. El colombiano necesitó apenas una entrada para completar su presentación y dejó su efectividad en 2.65.
Tayron Guerrero volvió a lanzar por encima de las 100 mph
El derecho cartagenero volvió a ser protagonista por la velocidad de sus lanzamientos. Según los datos registrados durante el encuentro, Guerrero alcanzó las 103.6 millas por hora, el lanzamiento más rápido de la jornada en las Grandes Ligas.
La cifra superó los 103.2 mph de Ben Joyce y los 101.3 mph de Alex McFarlane. Guerrero, además, acompañó su potencia con una entrada perfecta y un ponche para mantener a Boston en el partido.
En sus números de la temporada, el colombiano suma 36 apariciones, con 37.1 entradas lanzadas, 33 hits permitidos, 15 carreras, 11 carreras limpias, seis bases por bolas y 36 ponches.
Goldschmidt decidió el juego para Yankees
La única carrera del partido llegó en la tercera entrada, cuando Paul Goldschmidt conectó un jonrón solitario ante el abridor de Boston, Patrick Sandoval.
El zurdo cargó con la derrota después de trabajar 5.1 entradas, en las que permitió tres hits y una carrera, otorgó cuatro bases por bolas y ponchó a siete bateadores.
Por los Yankees, Cam Schlittler consiguió la victoria tras lanzar 5.2 entradas de dos hits, cinco bases por bolas y ocho ponches.
Nueva York quedó con marca de 76-58, mientras que Boston pasó a 73-61. Los Yankees ampliaron así a tres juegos su ventaja sobre los Medias Rojas en la pelea por el primer comodín de la Liga Americana.
Además del jonrón de Goldschmidt, Cody Bellinger fue determinante en defensa al retirar en el plato a Ceddanne Rafaela con un potente lanzamiento desde los jardines. La jugada completó una doble matanza y ayudó a los Yankees a conservar la ventaja hasta el final.




