James Rodríguez finalmente explicó por qué Atlético Nacional sí logró convencerlo de regresar al fútbol colombiano y Junior no. En su presentación como nuevo jugador verdolaga, el mediocampista fue directo al responder por la vieja novela con el cuadro barranquillero y dejó claro que, para él, la historia con el ‘Tiburón’ ya quedó atrás.
“Eso de Junior creo que ya es pasado, ¿no? Ahora estoy acá. Estoy aquí feliz. Creo que este club y esta camiseta es la que más pesa aquí en Colombia. Así que, dicho esto, pues ya está”, aseguró James, en una respuesta que rápidamente generó repercusión entre los hinchas de ambos equipos.
Pero sus palabras también permitieron entender qué inclinó la balanza a favor de Nacional. James reconoció que hasta hace apenas unos días no contemplaba regresar al fútbol colombiano. “Si me preguntabas hace cuatro días, te iba a decir que no. Todo cambió en tres días”, confesó.
La clave, según el propio futbolista, estuvo en las sensaciones que le produjo la propuesta verdolaga. La camiseta de Nacional lo hizo cambiar de opinión, especialmente por el peso y la dimensión que percibió en el club.
“El solo hecho de esta camiseta, el peso que tiene, son sentimientos que me han movido fibras y cuando te mueven fibras, yo creo que ahí es”, explicó James.
El colombiano incluso comparó lo que percibió de Nacional con uno de los clubes más grandes que conoció durante su carrera. “Lo que se veía de fuera era como el Real Madrid niño”, afirmó, al destacar la magnitud de la institución antioqueña.
La conexión con Lucas González también fue importante. James contó que desde sus primeras conversaciones con el entrenador sintió algo especial y valoró la posibilidad de trabajar con un técnico que pudiera generar una relación cercana con él. Para el volante, sentirse querido y respaldado ha sido determinante en algunos de los mejores momentos de su carrera.
Y hubo un elemento que terminó de darle un significado especial a la decisión: sus hijos son hinchas de Atlético Nacional. James contó que su hija estuvo cerca de llorar cuando conoció la noticia y que su hijo ya seguía al equipo desde la época de David Ospina. El propio futbolista reconoció que ellos influyeron de manera importante para que aceptara la propuesta.
Así quedó resuelta una novela que durante meses tuvo a Junior y Nacional como protagonistas indirectos del futuro de James. El colombiano no quiso entrar en detalles sobre lo ocurrido con el cuadro barranquillero, pero sí dejó una señal inequívoca sobre su elección: Nacional le generó una sensación que terminó haciendo que cambiara de opinión en cuestión de días.
Ahora James afrontará el desafío con una ambición que también dejó clara en su presentación. No llegó a Medellín para estar tranquilo: quiere jugar, competir y ganar títulos, incluida la Copa Libertadores.



