Durante años, Delvis Guerra Torres tuvo que empujar su triciclo con una lavadora entre huecos, barro y aguas estancadas para poder cumplir con los servicios de su emprendimiento en Puerta de Hierro. Hoy, el panorama es distinto: la pavimentación de la vía del Ferrocarril le permite recorrer la principal calle de su barrio con mayor facilidad y transportar sus equipos sin quedar atrapado en las precarias condiciones que durante décadas marcaron el sector.
Delvis, de 48 años y habitante de Puerta de Hierro desde hace más de 30 años, comenzó su emprendimiento en 2020, en plena pandemia, con una lavadora prestada. Desde entonces se dedica al alquiler de estos equipos y convirtió las calles de su barrio en parte de su lugar de trabajo.
Su historia también está marcada por una condición física que le dificulta movilizarse. Cuando tenía nueve años sufrió un accidente en el que se zafó el fémur y, debido a dificultades familiares, la lesión no pudo ser atendida adecuadamente. El hueso no soldó de manera correcta y esto le generó una limitación permanente en su pierna derecha.
Pero esa dificultad nunca lo apartó del trabajo. Antes de comenzar con el alquiler de lavadoras, vendía chances caminando por los barrios del sector, recorriendo una y otra vez la vía del Ferrocarril, que permaneció destapada durante décadas.
“Siempre he tenido muchas ganas de trabajar, toda la vida me ha gustado trabajar, y el impulso de mi familia ha sido primordial, es lo que me ha permitido salir adelante”, contó Delvis.
La escena de este emprendedor empujando su triciclo con una lavadora entre el barro se volvió habitual para los vecinos. Ahora, con la vía pavimentada, puede realizar el mismo recorrido con menos dificultades.
“Andar por esta calle no era fácil, estaba llena de huecos, la vía estaba demasiado mala. Hoy es más fácil andar con mi emprendimiento por la pavimentación de la calle y nos favorece a todos. Para mí se ha vuelto más rápido y mejor para transportar mi lavadora”, afirmó Guerra.
Una obra que cambió más que una calle
El impacto de la intervención no se limita al trabajo de Delvis. La nueva vía también mejoró la movilidad de los habitantes de Puerta de Hierro y sectores vecinos, incluidos niños que se desplazan hacia el colegio de Arroz Barato y adultos mayores que antes debían enfrentarse a calles en malas condiciones.
“Esto es un gran beneficio para nuestra comunidad, para los niños que están en el colegio de Arroz Barato, se les hace más fácil llegar a su escuela. A la comunidad de la tercera edad también se les hace más fácil moverse”, expresó.
La intervención hace parte del Circuito Vial del Sur, ejecutado por la Alcaldía de Cartagena a través de la Secretaría de Infraestructura. El proyecto permitió intervenir 1.138 metros lineales de vía, además de incorporar infraestructura para el manejo de aguas y mejorar la conexión entre Arroz Barato, Policarpa, Nelson Mandela y la Zona Industrial.
Uno de los problemas que más afectaba a Delvis eran precisamente las inundaciones. Las precarias condiciones del alcantarillado dificultaban sus desplazamientos y, en ocasiones, le impedían cumplir con los servicios que le solicitaban.
Por eso, la obra también incluyó un nuevo canal pluvial y más de 600 metros lineales de tuberías nuevas, con el propósito de mejorar las condiciones del sistema existente y reducir los problemas asociados al agua.
La vía fue entregada por el alcalde Dumek Turbay Paz una semana antes de la fecha del comunicado, y sus efectos ya son visibles para los habitantes. Además de facilitar los desplazamientos dentro del barrio, la nueva conexión permite reducir tiempos entre sectores aledaños y ofrece una ruta directa hacia la Zona Industrial de Mamonal.
De una lavadora a un emprendimiento con 10 equipos
Delvis comenzó con una sola lavadora y hoy ya cuenta con 10 equipos. Su objetivo es continuar haciendo crecer el negocio, aunque actualmente enfrenta un nuevo desafío: su condición de movilidad se ha complicado y recientemente un ortopedista le indicó que debe someterse a otra cirugía.
El procedimiento lo obligará a detener temporalmente sus actividades, pero no ha cambiado su intención de seguir adelante. Uno de sus próximos sueños es adquirir un carroche que le permita transportar las lavadoras con mayor facilidad y ampliar el área donde presta sus servicios.
Con la nueva vía, ese vehículo podría permitirle llegar a barrios cercanos y aprovechar la conexión que ahora existe hacia otros sectores de Cartagena.
La historia de Delvis terminó convirtiéndose en uno de los rostros de la transformación que dejó la obra en Puerta de Hierro. Para él, la pavimentación no significa únicamente dejar atrás el barro y los huecos: significa tener una ruta más digna para trabajar, movilizarse y seguir sosteniendo a su esposa y sus cuatro hijos con un emprendimiento que nació en medio de la pandemia y que hoy ya cuenta con diez lavadoras.



