¿Puede ocurrir un terremoto en Cartagena? La historia de los sismos que han sacudido la ciudad

El terremoto de Cartagena de 1975 y los sismos que han sacudido la ciudad: ¿qué tan alto es el riesgo hoy?

Ciudad | PrimerTiempo.CO

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el 10 de agosto de 2026, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, volvió a poner sobre la mesa una pregunta que cada cierto tiempo aparece en Cartagena: ¿qué pasaría si un movimiento de esa magnitud ocurriera cerca de la ciudad? El Servicio Geológico Colombiano confirmó que aquel sismo tuvo una profundidad de 103 kilómetros y lo calificó como el evento sísmico de mayor magnitud registrado en Colombia desde que existe instrumentación moderna.

La respuesta, sin embargo, no pasa por decir que Cartagena está libre de terremotos. La historia muestra que la ciudad ha sentido sismos de distintas magnitudes durante casi dos siglos, algunos con epicentro cercano y otros originados a cientos de kilómetros. Lo que cambia es la frecuencia, la profundidad, la distancia al epicentro y, sobre todo, la capacidad de las edificaciones para responder al movimiento.

Cartagena y una historia sísmica que viene desde el siglo XIX

Uno de los antecedentes más importantes ocurrió el 22 de mayo de 1834. El Servicio Geológico Colombiano registra un terremoto de magnitud 6,4 Mw, con epicentro en el área de Santa Marta y una profundidad de 10 kilómetros. El evento produjo graves daños en Santa Marta, pero también dejó consecuencias en Cartagena: el SGC documenta ligeras grietas en los muros de algunas edificaciones de la ciudad.

El terremoto provocó además más de 50 réplicas durante los primeros días y algunas continuaron hasta junio. El registro histórico del SGC muestra que el movimiento fue sentido en distintos puntos de la Costa Caribe y que Cartagena alcanzó una intensidad de VI en la escala EMS-98.

Otro antecedente mencionado en los registros históricos corresponde al sismo de Lorica de 1942, que también fue sentido en Cartagena y produjo afectaciones leves en distintos sectores de la Costa Caribe. El Universal ha señalado que, además de estos eventos, la ciudad ha percibido movimientos de profundidad intermedia provenientes del Eje Cafetero y del denominado Nido Sísmico de Bucaramanga.

Pero el episodio que permanece como el principal antecedente de un sismo con origen cercano a Cartagena ocurrió el 5 de abril de 1975.

Ese día, hacia la 1:38 de la tarde, un movimiento de magnitud 5,7, según los registros citados por la Oficina de Gestión del Riesgo de Cartagena y el Servicio Geológico Colombiano, tuvo origen en la bahía de Barbacoas, a unos 45 kilómetros de profundidad. Cartagena y Barranquilla fueron las ciudades donde se sintió con mayor fuerza.

Los daños no fueron catastróficos, pero sí hubo afectaciones en viviendas, edificaciones y obras públicas, principalmente por grietas. El Universal, citando a la geóloga Mónica Arcila, de Ingeominas, reportó que para Cartagena se estimó una intensidad de VII en la escala de Mercalli modificada. Algunos edificios fueron evacuados durante los días posteriores.

Los registros de la historia reciente de Cartagena señalan además que tres personas resultaron heridas durante las evacuaciones provocadas por el pánico en edificios altos de Bocagrande, Castillogrande y El Laguito.

Ese episodio ocurrió hace 51 años. Y sigue siendo el principal referente cuando se habla de un sismo originado en las inmediaciones de Cartagena.

¿Y qué pasó en 1998?

Aquí aparece una precisión importante.

El 23 de junio de 1998, un fuerte movimiento sacudió Cartagena, Barranquilla y Sincelejo. Una publicación de El Tiempo del 23 de junio de ese año informó que el sismo ocurrió a las 8:36 de la noche, fue superficial y tuvo una magnitud de 5,9, según el reporte de la época. El diario señaló entonces que el epicentro había sido Cartagena y que allí se sintió con mayor intensidad. No se reportaron víctimas ni daños estructurales graves, aunque hubo crisis nerviosas, congestión telefónica y un incendio en un apartamento de Bocagrande que fue controlado por los bomberos.

Sin embargo, la información sísmica posterior obliga a matizar esa descripción. Una compilación del POT de Cartagena basada en el catálogo de la Red Sismológica Nacional registra para ese evento una magnitud de 5,7 ML, con coordenadas 10,695° N y -76,399° O, es decir, aproximadamente 98 kilómetros mar adentro de la línea de costa de Cartagena, y a 14 kilómetros de profundidad.

Por eso, aunque la prensa de 1998 habló de un epicentro en Cartagena, los datos instrumentales utilizados posteriormente lo ubican mar adentro y no dentro del casco urbano. Esa diferencia es importante para entender por qué el sismo de 1975 continúa siendo el principal antecedente de un movimiento con epicentro cercano a la ciudad.

Los temblores no desaparecieron después de 1975

Que hayan pasado décadas sin un terremoto destructivo con epicentro cercano no significa que Cartagena haya dejado de experimentar actividad sísmica.

El propio POT registra 25 sismos en la zona costera de Cartagena entre el 1 de junio de 1993 y el 28 de febrero de 2018. Cuatro de ellos superaron magnitud 4 a profundidades menores de 24 kilómetros. El mayor registrado en ese conjunto alcanzó magnitud 5,7 y ocurrió a unos 98 kilómetros mar adentro.

En la historia reciente también están documentados otros movimientos que fueron sentidos en la ciudad.

El 10 de marzo de 2015, un sismo de magnitud 6,6, con epicentro en Los Santos, Santander, y una profundidad de 147,2 kilómetros, produjo evacuaciones en varias edificaciones de Cartagena, especialmente en sectores como el Centro Histórico, Bocagrande, Castillogrande, El Laguito y El Amparo. No se reportaron víctimas.

El 15 de abril de 2020, un sismo de magnitud 5,7 con epicentro en Mompox también se sintió con fuerza en Cartagena. En Mompox dejó grietas en unas 40 viviendas y afectaciones en otros municipios de Bolívar, pero en la capital del departamento no se reportaron daños graves.

En marzo de 2023, otro movimiento originado en la zona de Mesa de los Santos, Santander, fue percibido levemente en Cartagena, principalmente en edificios altos. La OAGRD realizó un barrido con organismos de socorro y reportó evacuaciones parciales en algunos sectores, sin consecuencias materiales.

Y el 24 de septiembre de 2025, un sismo de magnitud 6,1, con epicentro en Mene Grande, estado Zulia, Venezuela, volvió a sentirse en distintos puntos de Cartagena. Habitantes de Parque Heredia, San José de los Campanos, Territorio Mío, Torres de La Plazuela, Manga, Bocagrande y Castillogrande reportaron el movimiento, particularmente en los pisos altos de edificios.

La historia, entonces, no es la de una ciudad que nunca tiembla. Es la de una ciudad donde los sismos sentidos son relativamente esporádicos y, en su mayoría, tienen epicentros alejados.

¿Qué tan peligrosa es Cartagena?

La clasificación oficial ubica a Cartagena en zona de amenaza sísmica baja. Documentos oficiales que reproducen la zonificación del Servicio Geológico Colombiano señalan que la ciudad está entre los territorios colombianos de amenaza baja, categoría asociada a un sismo de diseño que no supera una aceleración pico efectiva de 0,1 g.

El propio sistema de consulta del SGC permite evaluar la amenaza sísmica a partir de modelos de fuentes sismogénicas y de los valores esperados de movimiento del terreno, información utilizada para el diseño de edificaciones e infraestructura resistente a los sismos.

También existen clasificaciones regionales que hablan de una sismicidad baja a intermedia para el Caribe colombiano. Esa expresión aparece en estudios geotécnicos y documentos relacionados con Cartagena y el Canal del Dique.

La diferencia entre ambas expresiones no significa necesariamente que exista una contradicción: una cosa es la clasificación normativa de amenaza sísmica de la ciudad y otra la descripción de la actividad sísmica de toda la región Caribe y de sus fuentes tectónicas.

Una herramienta internacional de evaluación de amenazas, ThinkHazard, también clasifica a Cartagena con un nivel de peligro sísmico bajo y advierte expresamente que una clasificación baja no significa ausencia de peligro. Para Cartagena estima una probabilidad del 2 % de experimentar en los próximos 50 años un movimiento potencialmente dañino bajo el modelo que utiliza.

Cartagena sí tiene fallas geológicas

La baja amenaza no significa que debajo o alrededor de Cartagena no existan estructuras geológicas capaces de generar movimientos.

Documentos de planificación territorial de Cartagena identifican, entre otras, la Falla de Mamonal y la Falla del Dique. El POMCA de la Ciénaga de la Virgen describe a la Falla del Dique como una estructura con componente de rumbo sinestral y a la Falla de Mamonal como una falla de cabalgamiento con una componente dextral en el sector de Mamonal.

Un documento oficial de la Alcaldía de Cartagena también señala la presencia de la Falla de Mamonal, con dirección norte-noreste, y recoge patrones de fracturamiento identificados en distintos sectores del casco urbano. El mismo documento advierte que, aunque Cartagena presenta baja sismicidad, la ocurrencia de fenómenos sísmicos de considerable magnitud no es descartable.

Estudios geotécnicos de Cartagena han identificado además otras estructuras y fuentes sismogénicas regionales, entre ellas las fallas de Oca, Santa Marta, Punta Canoas y Rosario, además de la Falla de Mamonal y el cinturón deformado del Caribe meridional.

Hay otro elemento llamativo: la Falla de Mamonal está relacionada con el sistema de fracturas que atraviesa el sector donde se encuentran algunos de los volcanes de lodo de los alrededores de Cartagena y Turbaco. Esto no significa que esos volcanes sean volcanes sísmicos ni que cada erupción de lodo produzca terremotos; lo que muestra es la complejidad geológica de la zona.

El suelo también importa

La amenaza sísmica no depende únicamente de dónde están las fallas.

Cartagena tiene una geología predominantemente sedimentaria y buena parte de la ciudad se encuentra sobre sedimentos relativamente jóvenes asociados con ambientes costeros, playas y manglares. Hacia el oriente aparecen materiales mucho más antiguos de la Formación Arjona.

Esta condición puede modificar la manera en que una onda sísmica se siente en superficie. El propio Servicio Geológico explica que la microzonificación sísmica busca precisamente identificar cómo la geología, la topografía, las condiciones del terreno y el potencial de licuación pueden amplificar o modificar los efectos de un movimiento sísmico.

Por eso, decir simplemente que Cartagena tiene amenaza baja no permite saber cómo se comportaría cada barrio ante un mismo terremoto.

Y aquí aparece uno de los principales vacíos de conocimiento de la ciudad: la necesidad de estudios locales que permitan determinar con mayor precisión cómo responderían los diferentes tipos de suelo de Cartagena ante un movimiento fuerte.

¿Qué dicen los expertos sobre los edificios?

El ingeniero Sergio Villar, docente de la Escuela de Ingeniería, Arquitectura y Diseño de la Universidad Tecnológica de Bolívar y especialista en ingeniería sísmica, explicó el 12 de agosto de 2026 a Caracol Radio que la seguridad de las edificaciones depende, en buena medida, de que hayan sido diseñadas y construidas siguiendo las normas colombianas de sismorresistencia.

Villar recordó que Colombia cuenta con reglamentos de diseño sismo resistente desde la década de 1980 y que actualmente se aplica el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente NSR-10. Según el especialista, las edificaciones diseñadas y supervisadas bajo esas normas, especialmente las construidas en las últimas décadas, están concebidas para responder de manera segura ante movimientos sísmicos.

El ingeniero también hizo una precisión importante frente a las grietas que pueden aparecer después de un temblor: una fisura no significa automáticamente que una edificación esté a punto de colapsar. Una estructura correctamente diseñada puede deformarse de manera controlada y disipar parte de la energía liberada durante el movimiento.

La mayor preocupación, explicó, está en las construcciones antiguas que no hayan sido adaptadas a las normas actuales y en las edificaciones informales que no hayan pasado por los controles técnicos correspondientes.

Ese punto es fundamental porque el riesgo no es lo mismo que la amenaza. La amenaza describe la posibilidad de que ocurra un fenómeno. El riesgo también depende de qué tan expuesta y vulnerable está la población y de qué tan resistentes son las construcciones.

Entonces, ¿cuántos terremotos ha sufrido Cartagena?

No existe un número único que permita decir que Cartagena ha sufrido exactamente determinada cantidad de terremotos desde su fundación.

La razón es sencilla: durante buena parte de la historia no existieron instrumentos para registrar los movimientos pequeños, y los documentos históricos no siempre permiten establecer con precisión el epicentro, la magnitud y la profundidad de cada evento.

El propio catálogo histórico del SGC advierte sobre las limitaciones de la información histórica y reúne eventos a partir de documentos, investigaciones y registros macrosísmicos.

Lo que sí puede afirmarse es que existen antecedentes documentados desde 1834, varios eventos regionales que han sido sentidos en Cartagena y un registro instrumental mucho más sistemático desde finales del siglo XX. Solo en el periodo comprendido entre 1993 y 2018, el registro citado en el POT contabilizó 25 sismos en la zona costera de Cartagena, mientras que el historial reciente incluye movimientos sentidos en 2015, 2020, 2023 y 2025.

Por eso, más que buscar una cifra absoluta de «todos los temblores de Cartagena», la historia permite identificar dos tipos de eventos: los sismos locales o cercanos, que son menos frecuentes pero pueden sentirse con mayor intensidad, y los terremotos lejanos, que periódicamente hacen vibrar edificios altos aunque no necesariamente produzcan daños.

51 años después, la pregunta sigue siendo la misma

El terremoto de 1975 ocurrió hace 51 años. Desde entonces Cartagena ha sentido otros movimientos, algunos incluso de magnitud superior, pero ninguno con el mismo impacto local registrado aquel 5 de abril.

Eso no permite establecer que la ciudad esté «atrasada» para un nuevo terremoto. Los sismos no funcionan con calendarios humanos y no existe una fórmula que permita afirmar que después de determinado número de años una falla necesariamente volverá a romperse.

El Servicio Geológico Colombiano insiste en que no existe actualmente un método científicamente comprobado para predecir cuándo ocurrirá un terremoto. Por eso, la estrategia de reducción del riesgo pasa por conocer la amenaza, aplicar las normas de construcción sismo resistente, estudiar los suelos y preparar a la población.

La historia de Cartagena tampoco permite pensar que la ciudad esté completamente fuera del mapa sísmico. El antecedente de 1834, el movimiento de 1975, los sismos regionales de 1998, 2015, 2020, 2023 y 2025 y la existencia de estructuras geológicas como Mamonal y El Dique muestran que la amenaza existe, aunque sea clasificada como baja.

La conclusión, entonces, no debería ser el miedo. Es algo mucho más sencillo: Cartagena no vive sobre una de las zonas de mayor amenaza sísmica de Colombia, pero tampoco está exenta de que la tierra se mueva.

El terremoto del Chocó volvió a recordárselo al país. En Cartagena, la mejor respuesta no es intentar adivinar cuándo ocurrirá el próximo temblor. Es conocer la historia, entender el territorio y asegurarse de que las edificaciones donde vivimos, trabajamos y estudiamos estén preparadas para cuando la tierra vuelva a moverse.

Fuentes consultadas: Servicio Geológico Colombiano, Sistema de Información de Sismicidad Histórica de Colombia y Sistema de Consulta de Amenaza Sísmica; Alcaldía de Cartagena y documentos del POT; Universidad Tecnológica de Bolívar, a través de la entrevista de Sergio Villar publicada por Caracol Radio el 12 de agosto de 2026; El Universal, publicaciones del 4 de mayo de 2023 y 24 de septiembre de 2025; y registros de prensa de El Tiempo correspondientes al sismo del 23 de junio de 1998.

WhatsApp Únete a nuestro canal de alertas en WhatsApp

Comparte esta noticias
Cultura, noticias y actualidad de Cartagena y Bolívar en PrimerTiempo.CO.
No hay comentarios