Setenta adultos mayores de Cartagena están demostrando que el compromiso con el medioambiente no tiene edad. Habitantes de los Centros de Vida de Ricaurte y Chiquinquirá participan en jornadas de formación como Guardias Ambientales, una iniciativa que busca fortalecer la conciencia ecológica y promover prácticas responsables en sus comunidades.
La iniciativa es desarrollada por la Guardia Ambiental Colombiana, con el apoyo del Establecimiento Público Ambiental (EPA) Cartagena, mediante actividades de educación ambiental dirigidas a esta población.
En el Centro de Vida Ricaurte, ubicado en el sector Ricaurte de Olaya Herrera, 49 adultos mayores participaron en una jornada sobre separación y disposición adecuada de residuos sólidos, apoyo a los recicladores de oficio y protección de la fauna silvestre.
Por su parte, en el Centro de Vida de Chiquinquirá se desarrollaron actividades lúdicas y un diálogo intergeneracional en el que los participantes compartieron sus recuerdos sobre los manglares y la Ciénaga de la Virgen de décadas atrás, así como los cambios ambientales que han observado en Cartagena a lo largo de los años.
“Ellos tienen la historia del territorio en su memoria y hoy tienen la voluntad de protegerlo. Nos enseñan que nunca es tarde para aprender y aportar su grano de arena por la conservación ambiental”, destacó Roberto Ruiz, director de la Guardia Ambiental.
Adultos mayores, multiplicadores ambientales en Cartagena
Las dos jornadas incluyeron material didáctico y espacios participativos en los que los asistentes asumieron el compromiso de compartir los conocimientos adquiridos con sus familias y vecinos, convirtiéndose en multiplicadores de buenas prácticas ambientales.
Con esta iniciativa, la Guardia Ambiental Colombiana busca fortalecer el trabajo comunitario en la Localidad 2 de Cartagena, impulsar la economía circular y promover acciones que contribuyan a la recuperación de los ecosistemas.
La participación de estos 70 adultos mayores deja un mensaje claro: la protección del medioambiente también se construye desde los hogares, con pequeñas acciones que pueden generar grandes cambios en Cartagena.



