El Tour de Francia femenino alcanza su etapa final en medio de controversias. Con Demi Vollering y Kasia Niewiadoma separadas por solo ocho segundos, la rivalidad va más allá de la clasificación general. La última etapa, celebrada este domingo en Niza, definirá a la campeona, mientras el debate sobre acciones en la octava etapa sigue candente.
Momentos decisivos en Niza
Vollering atacó en la última subida hacia Niza, asegurando 17 segundos de ventaja sobre Elisa Longo Borghini y Niewiadoma, y se colocó al frente de la general con ocho segundos de ventaja. Sin embargo, Niewiadoma denunció un bloqueo por parte de Célia Géry, compañera de Vollering en FDJ United-SUEZ, durante el momento crucial. La polaca expresó su molestia alegando una obstrucción intencionada que la forzó a detener su pedaleo.
Plan del FDJ en el ojo de la tormenta
El FDJ United-SUEZ reconoció tener una estrategia que incluía el posicionamiento de Géry detrás de Vollering. Según Lars Boom, director deportivo del equipo, el plan pretendía crear un espacio para Vollering, pero negó cualquier intento de bloquear deliberadamente a Niewiadoma. Aunque Canyon//SRAM llevó el caso a la UCI, no hubo sanciones contra Géry ni su equipo.
Un final ajustado y de gran expectativa
La rivalidad entre Vollering y Niewiadoma tiene historia. Este choque recuerda al Tour de 2024 donde la polaca venció por solo cuatro segundos. Ahora, en 2026, la diferencia es de ocho segundos, prometiendo un emocionante cierre. La etapa final en el Col d’Èze será decisiva, con cuatro ascensiones y una última subida por el Chemin du Vinaigrier que podría alterar el resultado. Vollering y su equipo buscarán controlar la carrera, mientras Niewiadoma intentará replicar su éxito en el Mont Ventoux.



