Alameda La Victoria vuelve a soñar en grande: una generación de niños lleva su historia hasta Riohacha

La escuela representará a Bolívar en el zonal regional de Riohacha del Baby Fútbol

Redacción PrimerTiempo.CO

La histórica escuela cartagenera terminó tercera en el clasificatorio del Baby Fútbol categoría 2014 y consiguió uno de los cuatro cupos para representar a Bolívar en el Zonal Regional que se disputará en Riohacha. Detrás del resultado hay niños que creyeron, entrenadores que insistieron, padres que nunca dejaron de acompañar y una institución que desde 1992 sigue haciendo del fútbol una herramienta para construir proyectos de vida.

Hay clasificaciones que se celebran por el resultado y otras que significan mucho más que un puesto en la tabla. Para Alameda La Victoria, el boleto conseguido al Zonal Regional del Baby Fútbol 2026 pertenece a esas victorias que conectan pasado, presente y futuro.

Más de tres décadas después de que Fabio Arroyo comenzara a construir un proyecto alrededor de una cancha y de los sueños de los niños del sur de Cartagena, una nueva generación vuelve a ponerse la camiseta de Alameda para llevar el nombre de la escuela más allá de la ciudad.

Esta vez el destino será Riohacha, La Guajira, donde desde el próximo 22 de octubre se disputará el Zonal Regional y donde Cartagena y Bolívar estarán representados porAlianza Sport, Talentos Cartageneros, Alameda La Victoria y Real Cartagena, los cuatro equipos que consiguieron superar el exigente clasificatorio de la categoría 2014.

Alianza Sport se quedó con el título tras una campaña perfecta y venció 3-1 a Talentos Cartageneros en la final. Alameda, por su parte, terminó en el tercer lugar después de protagonizar uno de los partidos más emocionantes de la jornada definitiva.

Un aguacero, un empate y una tanda de penales para recordar

La clasificación de Alameda tuvo todos los ingredientes de esas historias que los niños probablemente seguirán contando cuando sean adultos.

En la cancha Alameda #1, precisamente en el escenario que durante tantos años ha sido la casa de la institución, el equipo dirigido por Jony Ayos, acompañado por su asistente técnico Manuel Arrieta, enfrentó a Real Cartagena por el tercer puesto.

Y hasta el clima quiso poner a prueba a los pequeños futbolistas.

Bajo un fuerte aguacero durante buena parte del primer tiempo, Real Cartagena tomó ventaja con anotación de Falcao García. Alameda tuvo que remar desde atrás.

Pero este grupo había demostrado durante todo el campeonato que sabía competir cuando las circunstancias se hacían difíciles.

Caleb Josué Torres apareció para marcar el 1-1 y mantener vivo el sueño.

El partido llegó entonces a los penales.

Allí ya no se trataba únicamente de técnica. Había que controlar los nervios, confiar en el compañero y recordar todo lo trabajado durante meses. Alameda se impuso 5-4.

Después del último cobro llegaron los abrazos, los gritos, las carreras y la celebración. El tercer lugar estaba asegurado, pero había algo mucho más importante: Alameda La Victoria tenía nuevamente un boleto para representar al fútbol cartagenero fuera de casa.

Una camiseta que representa más de tres décadas de historia

Para entender lo que significa esta clasificación hay que mirar mucho más atrás que este torneo.

La Escuela de Fútbol Alameda La Victoria fue fundada porFabio Arroyo en 1992. Desde entonces, varias generaciones de niños han pasado por sus entrenamientos y muchos de ellos terminaron representando a Bolívar, llegando al fútbol profesional e incluso vistiendo los colores de Colombia.

Por eso Alameda forma parte de la memoria del fútbol menor cartagenero.

Los muchachos de la categoría 2014 que viajarán a Riohacha quizá todavía sean demasiado pequeños para dimensionar la historia de la camiseta que hoy llevan puesta. Sin embargo, están escribiendo su propio capítulo dentro de ella.

Entre los ejemplos recientes de ese proceso formativo aparecen jóvenes como Carlos Marios Pérez Cueto, quien continuó su camino hasta llegar a Junior de Barranquilla y procesos de Selección Colombia Sub-20, y Jorman Andrés Beltrán Contreras, futbolista nacido en 2007 y formado en Alameda La Victoria y BLT Sport Project, que posteriormente llegó a Once Caldas.

Son historias que comenzaron de manera parecida a la que hoy viven estos niños: entrenamientos, torneos infantiles, viajes, derrotas, triunfos, familias acompañando desde afuera de la cancha y entrenadores tratando de descubrir qué puede llegar a ser cada pequeño futbolista.

Los 19 nombres detrás de esta clasificación

Esta historia tiene nombres propios.

Son 19 niños que defendieron los colores de Alameda La Victoria y que hoy pueden decir con orgullo que consiguieron llevar a su escuela hasta el Zonal Regional del Baby Fútbol:

Santiago Andrés Salas Sierra, Alonzo Javier Camacho Castro, James Leon Benso, Abraham David Pérez Beleño, Alan Joshiell David Moreno Chiquillo, Jerónimo Herrera Jiménez, Juan Sebastián Rentería Díaz, Caleb Josué Torres Feria, Elías David López Castro, Hansel David Arsuza Ferrari, Matías José Escobar Martínez, Thiago Andrés Jiménez León, Santiago Andrés Batista Villa, Yonaiker Vega Cabarcas, Delinger Daniel Rodríguez León, Thiago Martínez Mercado, Juan José Merchán Palencia, Jander Jesús Chiquillo Blanco y Yased Javier Anillo Gusmán.

Entre ellos aparece una historia particular: Jander Jesús Chiquillo Blanco pertenece a la categoría 2016. Es decir, compitió con niños hasta dos años mayores que él, convirtiéndose en el único jugador de esa categoría entre los cuatro equipos cartageneros clasificados.

Pero detrás de esos 19 nombres existe otro equipo que nunca aparece en la planilla.

El equipo que juega desde afuera de la cancha

Son los padres, madres y familiares. Los que madrugan para llevar a los niños a jugar. Los que organizan horarios familiares alrededor de un partido.

Los que compran los guayos, lavan el uniforme, preparan el agua, esperan durante los entrenamientos y muchas veces recorren Cartagena de un extremo al otro para que sus hijos puedan estar en una cancha.

Son quienes celebran un gol como si fuera una final y quienes tienen la difícil tarea de abrazar al niño cuando el resultado no sale como esperaba. Esta clasificación también les pertenece.

Porque detrás de un niño que permanece en el deporte casi siempre existe una familia haciendo esfuerzos que pocas personas alcanzan a ver.

El reconocimiento se extiende a quienes colaboran alrededor de la escuela, a quienes acompañan los procesos administrativos y deportivos, a quienes ayudan con la logística y a todos los que, desde diferentes lugares, mantienen vivo un proyecto que durante más de treinta años ha recibido generaciones enteras de jóvenes cartageneros.

Fabio Arroyo, Jony Ayos y una generación que vuelve a ilusionar

Hay que reconocer igualmente la perseverancia de Fabio Arroyo, cabeza de un proyecto que nació en 1992 y que continúa formando niños más de tres décadas después.

Mantener una escuela de fútbol durante tantos años significa haber visto pasar cientos de familias, generaciones completas de jugadores, épocas buenas y difíciles, triunfos, derrotas y transformaciones profundas en la ciudad. Y Alameda sigue allí.

En esta nueva página de su historia resulta fundamental el trabajo del cuerpo técnico encabezado por el profesor Jony Ayos, junto a Manuel Arrieta.

Ellos recibieron un grupo de niños y fueron construyendo un equipo competitivo, capaz de sobreponerse a las dificultades y terminar entre los cuatro mejores del clasificatorio.

Riohacha será ahora un desafío diferente.

Allí estarán algunas de las mejores escuelas y clubes infantiles de la Región Caribe buscando avanzar en el camino que conduce hacia la gran fiesta nacional del Baby Fútbol en Medellín.

Alameda irá con la ilusión propia de sus niños, pero también con el peso hermoso de su historia.

Cuando gana un niño

Quizá por eso esta clasificación puede resumirse en una frase que durante años ha acompañado la filosofía de Alameda La Victoria:

“Cuando el fútbol gana un niño, el vicio pierde a un hombre”.

Porque el verdadero triunfo de una escuela formativa nunca podrá medirse únicamente por los campeonatos ganados o por la cantidad de futbolistas que consiga llevar al profesionalismo.

Está también en el niño que aprende disciplina.

En el que descubre que después de perder hay que volver a entrenar.

En el que aprende a respetar al compañero y al rival.

En el que entiende que un equipo necesita del esfuerzo de todos.

En el muchacho que encuentra en una cancha un lugar donde soñar.

Y en las familias que descubren en el deporte una oportunidad para acompañar a sus hijos mientras crecen.

Por eso el tercer lugar conseguido en Cartagena tiene un significado especial.

Alameda La Victoria viajará a Riohacha llevando 19 nombres en su nómina, un cuerpo técnico encabezado por Jony Ayos y Manuel Arrieta, el respaldo de sus padres de familia y una historia institucional que comenzó con Fabio Arroyo hace más de treinta años.

Ahora serán estos niños quienes tendrán la oportunidad de escribir la siguiente página.

Quizá alguno llegue algún día al fútbol profesional. Tal vez alguno vista la camiseta de Bolívar o de Colombia. Otros tomarán caminos completamente diferentes.

Pero todos podrán recordar que alguna vez, cuando apenas tenían once o doce años, defendieron juntos una camiseta, lucharon bajo la lluvia, soportaron los nervios de una tanda de penales y consiguieron un boleto para representar a Cartagena y Bolívar.

Riohacha los espera.

Y desde una cancha del sur de Cartagena vuelve a viajar un sueño que Alameda La Victoria lleva sembrando desde 1992.

Porque después de más de tres décadas, la misión continúa siendo la misma: ganarle niños al vicio, formar seres humanos y permitirles seguir soñando a través del fútbol.

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