El FC Barcelona enfrenta un nuevo frente institucional. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) abrió un procedimiento disciplinario extraordinario contra el club por el denominado caso Julián Álvarez, después de una denuncia presentada por el Atlético de Madrid.
Según la denuncia, el Barcelona habría mantenido contactos con el atacante argentino cuando este todavía se encontraba dentro del llamado «período protegido» de su contrato, una figura contemplada por la normativa FIFA que restringe determinadas negociaciones con futbolistas que aún cumplen los primeros años de su vínculo.
¿Qué puede pasar?
Con la apertura del expediente, la RFEF designará un instructor que analizará el caso y escuchará los argumentos de ambas partes antes de emitir una decisión.
El Barcelona aseguró que actuó conforme a la normativa y confía en demostrar que no incurrió en ninguna irregularidad. Mientras tanto, el Atlético mantiene su postura de que el jugador tiene contrato vigente hasta 2030 y que cualquier negociación vulneró el reglamento.
Si finalmente se comprobara una infracción, tanto el club como otras partes involucradas podrían enfrentar sanciones deportivas previstas en la reglamentación correspondiente.



