La Federación Italiana de Fútbol oficializó el regreso de Roberto Mancini como seleccionador nacional, en un intento por poner fin a la profunda crisis deportiva que atraviesa la Azzurra tras quedarse fuera de los tres últimos Mundiales. El entrenador, que condujo a Italia al título de la Eurocopa 2021, vuelve al cargo para liderar un nuevo proceso de reconstrucción.
Un regreso tras semanas de incertidumbre
La decisión llegó después de un convulso proceso de búsqueda de entrenador. La federación exploró opciones como Pep Guardiola y Carlo Ancelotti, mientras que la posibilidad de nombrar a Andrea Pirlo terminó descartándose por la polémica generada por sus vínculos comerciales con una casa de apuestas rusa.
La crisis también provocó cambios en la estructura deportiva, con la salida de Paolo Maldini de la dirección técnica y el nombramiento de Claudio Ranieri como nuevo responsable del área deportiva.
El gran reto: volver a competir con las potencias
Mancini tendrá la misión de renovar una selección que perdió protagonismo en los últimos años y devolverla a la pelea por los grandes títulos internacionales. Su primer desafío será la Liga de Naciones, donde Italia compartirá grupo con Turquía, Bélgica y Francia, un inicio exigente para una nueva etapa que busca recuperar el prestigio del fútbol italiano.



