La llegada de James Rodríguez a la Major League Soccer estaría más cerca de oficializarse y no sería por solo seis meses, como se había señalado inicialmente. En las últimas horas se conocieron detalles del contrato que apuntan a una vinculación por un año con Minnesota United, con una cláusula de salida posterior al Mundial 2026, sujeta a condiciones específicas.
De acuerdo con el periodista Julián Capera, “el entorno de James Rodríguez inició el proceso de revisión de documentos para la firma del volante con Minnesota F.C. Si todo está bien, hoy presentará exámenes médicos para su vinculación”. La novedad está en la duración: “firmará por un año, con una cláusula que permite su salida tras el Mundial si se cumplen algunas condiciones”.
Este esquema contractual desmiente la versión de un acuerdo corto y responde a la práctica habitual en el fútbol profesional, donde los contratos se firman por un mínimo de un año, incluso tratándose de jugadores de alto perfil. Además, James no llegaría como jugador franquicia, lo que le permitiría al club ajustarse a los topes salariales de la MLS bajo el Collective Bargaining Agreement (CBA).
Más allá del destino deportivo, el foco principal es la regularidad competitiva. El mediocampista busca entrenar y jugar con continuidad, mantenerse en forma y disponible para mayo, cuando inicie la concentración de la Selección Colombia rumbo al Mundial 2026. En ese contexto, la firma aliviaría la planificación del cuerpo técnico encabezado por Néstor Lorenzo, que espera contar con su capitán en plena actividad de club.
El acuerdo también contempla el proceso de adaptación en Estados Unidos. En Minnesota, James tendría compañía colombiana, un factor que facilitaría su integración al vestuario y al ritmo de la liga. La confirmación oficial se daría tras los exámenes médicos, paso previo a la presentación formal.
Si se concreta la firma, Minnesota United sería el decimotercer club en la carrera del volante, quien ha jugado en once países distintos. La operación busca equilibrio para ambas partes: un año de vínculo con flexibilidad tras la Copa del Mundo, y la certeza de que James cumplirá el requisito del trabajo diario en un club, un punto clave en la antesala del Mundial 2026.



