El Manchester United atraviesa uno de sus momentos más complicados de los últimos años. Los ‘Diablos Rojos’ cayeron 2-0 ante el Chelsea, en Stamford Bridge, por la novena jornada de la Premier League, y extendieron una preocupante racha que comienza a encender las alarmas por su posición en la tabla.
El conjunto dirigido por Michael Carrick acumula nueve partidos consecutivos sin conocer la victoria, con un balance de seis derrotas y tres empates. En la liga inglesa, apenas ha conseguido siete puntos de 27 posibles y ocupa provisionalmente la casilla 16, a solo dos posiciones de la zona de descenso.
Chelsea aprovechó los errores y hundió al Manchester United
El primer tiempo terminó sin goles, aunque el Manchester United tuvo algunas oportunidades para adelantarse. Sin embargo, volvió a evidenciar sus problemas de definición y no consiguió aprovechar sus aproximaciones al arco rival.
La historia cambió en la segunda mitad. Al minuto 50, Morgan Rogers aprovechó una recuperación de Roméo Lavia, superó la resistencia defensiva de Harry Maguire y definió con una vaselina ante la salida del guardameta Senne Lammens para establecer el 1-0.
El panorama empeoró para los visitantes al minuto 64. Lisandro Martínez protagonizó una acción imprudente sobre Wesley Fofana durante un tiro de esquina. Después de revisar la jugada en el VAR, el árbitro Peter Bankes sancionó penalti y expulsó al defensor argentino por doble amonestación.
Cole Palmer asumió la responsabilidad desde los once metros y convirtió el lanzamiento para sentenciar el 2-0 a favor del Chelsea, que aprovechó la superioridad numérica para controlar el compromiso.
Nueve partidos sin ganar: la crisis del Manchester United
La derrota en Stamford Bridge profundiza una crisis que ya no parece una simple mala racha. El Manchester United acumula seis derrotas y tres empates en sus últimas nueve presentaciones, mientras sus problemas defensivos y la falta de contundencia siguen pasando factura.
Con apenas siete puntos de 27 posibles en la Premier League, los ‘Diablos Rojos’ están obligados a reaccionar para evitar que su temporada termine convertida en una inesperada lucha por la permanencia.
El histórico conjunto inglés necesita recuperar resultados y confianza, pues su ubicación en la casilla 16 lo mantiene peligrosamente cerca de los últimos puestos del campeonato.



