El nombramiento pone fin a una larga espera. Desde que dejó el banquillo del Real Madrid, Zidane rechazó varias ofertas de clubes europeos porque su gran objetivo era dirigir a la selección francesa. Finalmente, ese deseo se hizo realidad tras la salida de Deschamps, quien estuvo 14 años al frente del combinado nacional y conquistó el Mundial de Rusia 2018, además de alcanzar la final de Catar 2022.
El reto de reconstruir a Francia
Ahora, Zidane tendrá la misión de liderar el relevo generacional de una selección que sigue contando con figuras de talla mundial, pero que busca volver a dominar el fútbol internacional después del Mundial de 2026.
Durante su presentación, el exvolante campeón del mundo en 1998 dejó claro que asume el cargo con la máxima ambición y aseguró que conoce el camino hacia el éxito, apoyándose en su experiencia como jugador y en su brillante etapa como entrenador del Real Madrid.
Un técnico acostumbrado a ganar
Como entrenador, Zidane conquistó tres Champions League consecutivas con el Real Madrid, además de títulos de LaLiga, Supercopas y Mundiales de Clubes, consolidándose como uno de los técnicos más exitosos de la última década.
Su debut oficial al frente de Francia será en la próxima fecha FIFA, iniciando el camino de preparación hacia la Eurocopa y el Mundial de 2030, donde intentará devolver a los Bleus a la cima del fútbol mundial.



