Los presuntos abusos sexuales habrían ocurrido cuando las gimnastas aún eran menores de edad, durante entrenamientos, concentraciones y competiciones nacionales e internacionales, entre 2020 y 2023.
Tres gimnastas cartageneras denunciaron ante la Fiscalía General de la Nación al reconocido entrenador de gimnasia artística de la ciudad Harold Yesid Coronel Martínez, por una serie de presuntos abusos sexuales de los que habrían sido víctimas por parte de él, mientras practicaban esta disciplina bajo su orientación.
En las denuncias interpuestas ante el ente investigador, a las cuales Primer Tiempo tuvo acceso, las víctimas describen en detalle doce presuntos actos de abuso sexual que habrían sido cometido hacia ellas por el entrenador. Sin embargo, señalan que habrían sido incluso hasta 25 los actos.
Los hechos, de acuerdo a las denuncias, habrían ocurrido durante entrenamientos, concentraciones y competencias que se desarrollaron en Cartagena, Cali, Cúcuta, Sogamoso (Colombia) y Guayaquil (Ecuador), entre 2020 y 2023, cuando las tres gimnastas aún eran menores de edad y tenían entre 14 y 17 años.
Primer Tiempo también conversó con las tres gimnastas que interpusieron la denuncia, quienes, por motivos de seguridad y privacidad, pidieron no revelar sus identidades, y a quienes identificaremos como Amanda, Luna y Triana.
En los tres oficios de denuncia a los que tuvo acceso este portal se adjuntan fotografías e historias clínicas como insumo probatorio. Algunas de las presuntas víctimas fueron diagnosticadas con cuadros depresivos crónicos, bulimia y anorexia debido a los episodios. En los documentos de denuncia, que en conjunto suman 44 folios, no solo se describen en detalle presuntos actos de abuso sexual, sino también presuntos hechos de abuso físico y psicológico.
De acuerdo con las versiones entregadas por las tres deportistas a este portal, con lo expuesto en las denuncias y con fuentes de investigación consultadas, a Coronel Martínez ya se le habría atribuido, en 2019, otro escándalo relacionado con un presunto abuso sexual cometido contra una deportista de Bolívar, durante una competencia en Medellín, Antioquia.
Este caso no habría sido denunciado formalmente en su momento ante las autoridades, pero sí era conocido y comentado dentro del gremio de la gimnasia artística. Tanto así que se presume que los comentarios sobre este supuesto caso habrían sido la razón por la cual Coronel dejó de ser, en 2023, entrenador de la Selección Bolívar de gimnasia artística, llegando incluso a tener restringido su acceso, durante aproximadamente siete meses en 2024, a la sala del Coliseo de Combate y Gimnasia ‘Ignacio Amador de la Peña’, escenario en el cual se practica este deporte en Cartagena.
Primer Tiempo también contactó al denunciado entrenador, quien afirmó no tener conocimiento de ninguna denuncia en su contra, ni tener inconveniente alguno relacionado con este caso. En esta investigación, también conocimos el concepto de la Liga de Gimnasia de Bolívar, a la cual está adscrito y afiliado el club que fundó y dirige Coronel Martínez.



Amanda*: “Mi cena era comer hielo picado con leche para no engordar”
La primera de las gimnastas que conversó con este medio de comunicación, Amanda*, afirma que Coronel, presuntamente, habría abusado sexualmente de ella en más de diez ocasiones, a través de tocamientos disfrazados de masajes que él le ofrecía y realizaba. Todos habrían sucedido, de acuerdo a su testimonio, en entrenamientos en la sala de gimnasia del Coliseo de Combate y Gimnasia ‘Ignacio Amador de la Peña’.
En la denuncia reposa que los presuntos actos de abuso sexual de los que habría sido víctima Amanda se habrían registrado cuando ella tenía 15 y 16 años, entre 2020 y 2021. “Yo tuve muchas lesiones. Tuve en el aductor, en la espalda baja y en la zona del trapecio, así que Harold siempre se ofrecía a hacerme un masaje o a ponerme una cinta kinesiológica en esas zonas, aludiendo a que, como no teníamos fisioterapeuta, él podía ayudarme y que debía hacerlo él, porque si lo hacía una de mis compañeras, el dolor se podía agravar”.
“Justamente por la confianza que teníamos, no pensé que él podía abusar sexualmente con los masajes que se ofrecía a hacerme y realizaba. Sinceramente en ese momento, y a esa edad, no tuve la capacidad para ver las cosas cómo eran”, le contó la gimnasta a Primer Tiempo.
La gimnasta también detalló que Coronel habría creado una relación de mucha confianza con ella y su familia. “Él solía visitarme en nuestra casa – porque estaba cerca – e invitaba a comer a parte de la familia. Además, yo le expresaba y le confiaba lo mal que me sentía por ser la gimnasta menos avanzada del grupo. Así se ganó mi confianza. Él me escuchaba y me alentaba”.
“En 2019 escuché unos de los primeros casos de presunto abuso sexual de Harold. Muchas mamás decidieron retirar a la mayoría de sus hijas del club que él había fundado. Yo me quedé, por la confianza que Harold había creado con mi familia, y porque queríamos darle una oportunidad. El beneficio de la duda. Pero las que nos quedamos terminamos también siendo abusadas”, precisó.
Amanda empezó a entrenar gimnasia artística en 2017, cuando tenía 12 años. En 2018, a los 13 años, ingresó al club que fundó Harold Coronel, y donde actualmente él sigue siendo entrenador.
“Cuando ya tuve 14 años, en entrenamientos o durante nuestras conversaciones, me hacía comentarios insinuando una relación: ‘Si yo tuviera una cita contigo, yo te llevara a un recital de ballet’, ‘Si yo tuviera una cita contigo, yo te llevara al cine’, ‘Sí yo tuviera tu edad, me metería contigo’, ‘Tú eres muy hermosa, muy bonita’”, agregó Amanda.
Así cuenta Amanda uno de los episodios de presunto abuso sexual de los que habría sido víctima por parte de Coronel Martínez: “Producto de una caída haciendo un mortal en el trampolín, tuve una lesión en la espalda. Me dolía mucho esa zona, así que me dijo que debía ponerme cinta kinesiológica en toda esa parte para prevenir. Aquel día solo tenía un short corto deportivo y un panty abajo. Me bajé el short, comenzó a limpiarme con paños húmedos y empezó a tocarme en los glúteos hasta llegar a mi parte intima. Con los paños húmedos frotaba muy duro en mi zona íntima. No estaba haciendo ningún masaje, ni ninguna presión en la zona del dolor. Me estaba tocando”.
Por los actos de presunto abuso sexual y los comentarios que Coronel Martínez hacía sobre el cuerpo de Amanda, ella decidió retirarse de la gimnasia artística a finales de 2021. De acuerdo a su testimonio, algunos de los comentarios del entrenador fueron: ‘Estás demasiado pesada y por eso tienes demasiadas lesiones’, ‘No es lo mismo entrenar con 30 kilos que con 40 kilos’, ‘Eres la que menos pesas y aún así estás pesada’.
Luego de estos episodios, la gimnasta fue diagnosticada con depresión crónica, anorexia y bulimia, lo que, presume, habría sido consecuencia directa de lo anterior. La misma Amanda relata que, entre octubre y diciembre de 2021, llegó a perder 10 kilos y apenas ingería alimentos.
“Comencé a tener malos hábitos alimenticios. Ya no desayunaba, ni mecateaba. Me iba a entrenar sin ingerir alimentos. Almorzaba solo un poco de la comida que llevaba al Coliseo. Por la tarde, al regresar a casa, mi cena era comer hielo picado con leche para no engordar. Incluso después de llegar a casa, hacía otra hora de ejercicio adicional, sumada a la doble jornada de entrenamiento que ya había tenido. Creo que mis lesiones se debieron a que estaba desnutrida y padecía un grave desorden alimenticio”, apunta.
“Luego comencé a inducirme el vómito. Entre octubre y diciembre del 2021 perdí 10 kilos, llegando a pesar 38 kilos. Me sentía estancada en el deporte, no había completado los esquemas de competencia y era la única deportista que no estaba probando elementos nuevos en los aparatos. No avanzaba. Harold me echaba la culpa del estancamiento deportivo, asegurando que él era un gran entrenador que había llevado a muchas niñas a Selección Bolívar y Colombia. Pero la realidad era que yo no podía. No tenía fuerza mental ni física. Estaba destrozada con sus abusos, con sus comentarios y sus malas prácticas que me llevaron a un cuadro depresivo crónico, a la anorexia y a la bulimia”, relata la deportista.
Amanda nunca volvió a practicar gimnasia artística.
Luna*: “Pensaba que eran prácticas normales que debía pasar para ser una buena gimnasta”
Luna* afirma haber sido víctima de más de doce presuntos actos de abuso sexual por parte de Coronel Martínez. En la denuncia, detalla con precisión cuatro de ellos. En el testimonio entregado a este portal, la gimnasta afirma que el entrenador logró ganarse su confianza y la de su familia entre 2017 y 2019, visitándola en su casa y asistiendo a sus cumpleaños, y que por esa confianza, comenzó a asistir a competencias nacionales e internacionales viajando sola con Coronel.
“Esto ocurría por razones económicas, ya que mis padres no podían cubrir los tiquetes de todos”, afirma, y relata cómo comenzaron los presuntos actos de abuso.
“Todo comenzó con comentarios de carácter sexual a finales de 2019, los cuales se extendieron durante 2020 y continuaron hasta 2023, año en el que me retiré de la gimnasia. Estos comentarios se intensificaron después de la pandemia del COVID, ya que había crecido y mi cuerpo había cambiado. Me hacía comentarios como ‘Por qué te acomplejas tanto, si tienes un cuerpazo’, ‘Tú eres una mamacita’, ‘Si yo tuviera tu edad, me metería contigo’, ‘Si yo tuviera tu edad, me escaparía contigo’”, apuntó Luna.
Según la denuncia, los presuntos abusos sexuales denunciados por Luna habrían tenido lugar en Sogamoso, Cartagena y Cúcuta.
“En una competencia tuve una caída mientras competía en piso, la cual me dejó una lesión en la espalda. Ese día me trasladaron en ambulancia desde el lugar. Cuando salí del hospital y llegué al hotel, Coronel se ofreció a darme un masaje en la zona lumbar. Debido a mi lesión y dolor, y a que no contábamos con fisioterapeuta, acepté”, relata Luna.
“Él me pidió que me quitara la trusa para poder hacer mejor el masaje, a lo cual también accedí sin problema, pues confiaba en él y no pensé que tuviera malas intenciones. Cuando comenzó a realizar el masaje en la zona de la espalda baja, también me manoseo en los glúteos y en zonas donde no debía tocarme. Yo no lo paré. Me sentía obligada a no decirle nada. Esto ocurrió dos veces de la misma manera durante ese viaje”, agregó.
En su denuncia, Luna amplía que “durante todos esos años y situaciones vividas, no quería aceptar que lo que estaba sucediendo era abuso sexual. Ni siquiera entendía bien qué era lo que estaba ocurriendo. Tenía 15 años. Pensaba, más bien, que eran prácticas normales que debía pasar para ser una buena gimnasta. El entrenador Coronel me hizo sentir diminuta. Sentía que él podía hacer conmigo lo que quisiera, que podría desarmarme o destruirme en un minuto con sus comentarios, con lo que me decía o hacía”.
La gimnasta explicó que, en 2023, luego de una conversación con otras compañeras, se dio cuenta de forma consciente de que todo lo que había vivido constituía abuso sexual y violencia psicológica. “Comentamos entre nosotras lo que estaba sucediendo con Coronel y nos dimos cuenta de que la gran mayoría habíamos sido víctimas de él”.
Luna sigue entrenando de forma regular e independiente en el Coliseo de Combate y Gimnasia ‘Ignacio Amador de la Peña’, mismo escenario en el que trabaja su presunto abusador. “Lo que más me preocupa es que él sigue ingresando sin problemas a este lugar y trabajando con niñas”.
“Yo pensaba que su presencia en el Coliseo no me afectaba, hasta que, durante un entrenamiento autónomo en septiembre, me di cuenta de que él me estaba observando, tal como lo hacía cuando era más niña, lo que me hizo recordar todo lo que viví. Ese día tuve que suspender mi entrenamiento y salir del aparato donde estaba practicando, porque me hizo sentir diminuta y vulnerada”, relató la deportista.
Triana*: “Intenté levantarme varias veces para parar lo que estaba haciendo y él me empujaba para que siguiera acostada”
La tercera denunciante, Triana*, afirma haber sido víctima de tres presuntos casos de abuso sexual por parte de Coronel Martínez, los cuales habrían ocurrido en desarrollo de entrenamientos y competencias en Cartagena, Cali (Colombia) y Guayaquil (Ecuador), en el segundo semestre de 2022.
“Empecé a entrenar gimnasia artística en el club de Coronel y estuve allí por alrededor de tres años. Me retiré por los tres casos de abusos sexual de los que fui víctima y por todos los casos de abuso sexual que me enteré que cometió Coronel Martínez”, afirma la gimnasta.
Triana relata que, luego de los hechos, y tras anunciar su salida, el entrenador Coronel Martinez le habría enviado un mensaje pidiéndole disculpas por todo lo ocurrido. “Pedí el pase de retiro al área administrativa del club, les dije mis razones y estoy segura de que se las contaron a Coronel Martínez, porque él me llamó a mi celular y me dijo que quería que conversáramos sobre mi retiro del club, que él me invitaba a un helado. Yo le respondí que no”.
“Finalmente, cuando me retiro del club, Coronel Martínez me envió por WhatsApp una imagen de visualización única. En esa imagen estaba un texto en el que me pedía disculpas por lo que había hecho. Me dijo que merecía lo mejor y que me iba a ir bien. Cuando recibí ese mensaje, me di cuenta con total seguridad que lo que había vivido con él estaba mal y constituía abuso sexual. Sentí que lo estaba admitiendo”, agregó.
Triana relata así uno de los tres episodios de presunto abuso sexual de los que habría sido víctima por parte de Coronel: “Estábamos en un entrenamiento en un lugar alterno al coliseo, en Cartagena, solo los dos, Harold y yo; no había nadie más. Yo tenía mucho dolor en el aductor y él se ofreció a hacerme un masaje. Yo le dije que sí porque veía que solía hacerlo con las otras deportistas.”
“Aquel día tenía un short deportivo y un panty abajo. Él comenzó diciendo que el músculo del aductor conectaba con otros músculos y por eso tenía que ir subiendo. Ese día metió su mano por debajo de mi short, subió hasta mi entrepierna y tocó mi parte intima. En ese momento, intenté levantarme varias veces para parar lo que estaba haciendo y él me empujaba para que siguiera acostada. Hasta que le dije que ya estaba bien, que era suficiente”, contó.
“Yo quedé en shock, no entendía qué estaba pasando y trataba de convencerme que me lo estaba imaginando, que quizá había entendido mal. Luego llegué a mi casa, me bañé inmediatamente y me puse a llorar”, finaliza Triana.
La gimnasta cartagenera sigue practicando la disciplina de forma regular en otro club y ahora también es entrenadora. “Al principio siempre lloraba cuando se acercaba demasiado a mí. Ahora, a veces lo veo y lloro al verlo tan campante, como si nada hubiera pasado, ya sea en el coliseo en Cartagena o en cualquier otro coliseo de Colombia durante las competencias”, señala.
Triana asegura que su deseo es no verlo más en el coliseo, en Cartagena, ni en ningún coliseo de gimnasia. “Siento que las niñas con las que sigue trabajando ahora están en peligro. Por eso, ahora que soy entrenadora, no permito que se le acerque a ninguna de mis niñas deportistas. Porque empieza con una sonrisa y termina con un acto de abuso sexual. Hace poco lo vi estirando a una niña deportista de su club, y a otras niñas en el coliseo con el mismo modus operandi que lo hizo conmigo y otras compañeras. Y no podía dejar de pensar en lo que podría sucederles”, concluyó.
De acuerdo con las afirmaciones de las tres gimnastas que conversaron con este portal, en 2023 ya habían intentado denunciar los presuntos actos de abuso sexual y psicológicos de los cuales habrían sido víctimas. Sin embargo, según ellas, debido al desgaste emocional que implica este proceso y al desconocimiento sobre cómo presentar una denuncia de este tipo, no lograron hacerlo.

La versión de Harold Yesid Coronel Martínez
Harold Yesid Coronel Martínez es presentado, en una nota realizada por un reconocido diario local, como “el alma y motor de la gimnasia en Bolívar”. Allí se afirma que es uno de los pioneros de esta disciplina en el departamento, y que es licenciado en educación física recreación y deportes de la Universidad de Pamplona, especialista en entrenamiento deportivo de la Universidad de Pamplona, y entrenador nivel III FIG (Federación de Gimnasia Internacional) de Santo Domingo República Dominicana.
La misma nota señala que fue docente de perfeccionamiento en las escuelas de iniciación y formación deportiva del IDER (Instituto Distrital de Deporte y Recreación de Cartagena), y que durante más de veinte años fue técnico de Selecciones Bolívar de gimnasia femenina.
Primer Tiempo conversó telefónicamente con Coronel Martínez para conocer su postura acerca de las denuncias de las tres gimnastas, y solicitarle una declaración al respecto, en aras de cumplir con el equilibrio informativo en esta nota. Coronel afirmó desconocer las denuncias y los supuestos hechos.
“Bueno… me coges de sorpresa. Tengo que averiguar sobre esas denuncias. Que yo sepa, no tengo ninguna denuncia, no tengo ningún inconveniente ni nada. No sé de qué denuncias me hablas, me estoy enterando ahorita que tú me estás diciendo. Tengo que averiguar quiénes son”, le respondió Coronel a este medio.
¿Qué dicen la Liga de Gimnasia de Bolívar y la Federación Colombiana de Gimnasia?
Consultado por este portal acerca de las denuncias presentadas por las gimnastas, el presidente de la Liga de Gimnasia de Bolívar, Víctor Esquivia, afirmó que la entidad conoció de las presuntas acusaciones contra el entrenador, y ha hecho lo pertinente al respecto, como citar a los padres de familia de las presuntas víctimas para escuchar sus declaraciones y poder realizar la respectiva denuncia de manera institucional. “No obstante, eso en la práctica real no se dio: los padres citados prefirieron no comentar nada sobre la situación para no revictimizar a las niñas”, afirma Esquivia.
Sin embargo, el dirigente afirma que la Liga sí reportó la situación ante el Instituto departamental de deportes de Bolívar IDERBOL, entidad que -en ese momento- tenía contratado a Coronel como entrenador departamental. “IDERBOL decidió apartarlo de su equipo de colaboradores. La Liga, siempre actuando bajo el principio de presunción de inocencia, puso en conocimiento a las autoridades competentes de la situación y le restringió el ingreso al Coliseo de Combate y Gimnasia ‘Ignacio Amador de la Peña, como medida preventiva, mientras que el ente investigador emitía un pronunciamiento”, sostuvo Esquivia.
“Nosotros suponíamos que la investigación avanzaría y que la Fiscal designada para el caso citaría a las niñas y a los padres de familia. Pero eso nunca sucedió”, argumenta el dirigente, revelando que luego de esto, el entrenador reclamó que se le estaba vulnerando su derecho al trabajo al no poder acceder al escenario.
“Coronel reclamó su derecho al trabajo, ya que no existía ninguna sentencia ni pronunciamiento al respecto. Él empezó nuevamente a ingresar al coliseo. Cuando regresa, las niñas manifiestan sentir miedo. El punto es que la Liga no puede prohibirle, en estos momentos, el ingreso a su espacio de trabajo porque nos enfrentaríamos a una demanda por coartar su derecho al trabajo. El profesor Coronel tiene un club debidamente registrado y afiliado a la liga, y ese es su principal sustento de vida”, expone el directivo.
Sin embargo, Esquivia fue enfático en afirmar que Harol Coronel no tiene ningún tipo de vinculación contractual ni laboral con la Liga de Gimnasia de Bolívar.
“La Liga insta, una vez más, a que las niñas víctimas hagan las respectivas denuncias ante las autoridades, para que nosotros como institución podamos actuar. Si las niñas lo hacen, nosotros podremos restringir el acceso del presunto implicado de forma preventiva”, concluyó Esquiva.
Este medio de comunicación también contactó, vía WhatsApp, al presidente de la Federación Colombiana de Gimnasia, Samir Portillo, para conocer la posición oficial de la entidad acerca de los sucesos, dado que Coronel se ha presentado en el pasado como miembro de la entidad, y asiste como entrenador a competencias organizadas por la Federación. Sin embargo, después de seis días de haberlo contactado, no obtuvimos ninguna respuesta.
El coliseo de deportes de combate y gimnasia “Ignacio Amador De La Peña” está localizado en la denominada Villa Olímpica de Cartagena, sector donde se ubican varios escenarios deportivos a un costado de la Avenida Pedro de Heredia. Dichos escenarios son administrados por el Instituto Distrital de Deporte y Recreación de Cartagena, IDER, dirigido por el periodista deportivo Campo Elías Terán Humánez.
Terán Humánez le confirmó a Primer Tiempo que su entidad tiene conocimiento de las acusaciones en contra del entrenador Coronel Martínez, y que de hecho, ya habían realizado un acompañamiento al caso, indicando a las presuntas víctimas la importancia de realizar la denuncia formal ante la autoridad correspondiente.
El director del IDER enfatizó además en que corresponde a la Liga de Gimnasia de Bolívar tomar cualquier decisión sobre el denunciado entrenador, en su calidad de miembro de un club afiliado a la misma. Terán Humánez dejó claro también que Coronel no tiene actualmente ninguna vinculación contractual ni con el instituto, ni con el Distrito de Cartagena.
¿Por qué las victimas de abuso sexual suelen demorar muchos años en denunciar?
Para Ángela Álvarez Castellar, psicóloga clínica, que a las victimas de abuso sexual les tome años denunciar es lo normal, no lo excepcional. “Usualmente estas personas sienten una mezcla de miedo, vergüenza y la sensación que no les van a creer. A eso hay que sumarle que el abuso sexual suele ocurrir en contextos donde siempre existe una asimetría del poder. Por ejemplo: entrenadores, maestros, figuras de autoridad, familiares, entre otros. Esa dinámica inhibe mucho la denuncia, porque las personas temen a las represalias que pueda traerles”, explicó al ser consultada por Primer Tiempo para esta publicación.
La especialista también afirmó que, cuando una persona con poder utiliza esa posición para manipular, controlar o explotar -como denuncian las gimnastas que habría sucedido en este caso- siempre será considerado un agravante desde el punto de vista clínico, ético e, incluso, jurídico.
“Esta manipulación lleva a la víctima a creer que era necesario, que debía aceptarlo. Es un indicador de coerción y de abuso de poder. La literatura demuestra que, cuando el agresor logra instalar estas ideas, el daño psicológico tiene un efecto mucho mayor, porque afecta directamente la identidad, el sentido de agencia y la diferencia entre lo correcto y lo abusivo. No es solo un agravante; evidencia una mayor responsabilidad del agresor”, relata.
Según Álvarez, cuando el abuso sexual ocurre en la adolescencia, las secuelas suelen ser más profundas, y es común la aparición de síntomas de ansiedad, depresión, culpa, vergüenza, sensación de peligro, estrés postraumático y evitación. “Asimismo, se presentan alteraciones en la autoimagen y dificultades en los vínculos. Esto no se debe a la personalidad de la víctima, sino al impacto del evento”, precisa.
La especialista señala que, para denunciar, hay que tener en cuenta el trauma que puede generarle a la persona recordar y organizar la experiencia. “Así que muchas víctimas tardan en darle nombre a eso que ocurre, especialmente si eran menores de edad, y en ese momento no comprendían del todo la situación. Denunciar es como sentir pasar por el trauma nuevamente”, sostiene.
Para Álvarez, a las sobrevivientes de abuso sexual inicialmente se les debe ofrecer un acompañamiento psicológico basado en la validación, el fortalecimiento de la seguridad emocional y la estabilización de las emociones. “Lo segundo es el procesamiento del trauma y, finalmente, una etapa de reconstrucción en la que integramos esta experiencia sin que defina la vida de la persona. También es útil realizar un trabajo psicoeducativo con la familia y el entorno para evitar comentarios que generen culpa, duda o revictimización”, concluyó.
Coronel no era fisioterapeuta
Una conducta en la cual, de acuerdo a los testimonios y las denuncias de las gimnastas, habría sido reiterativo Coronel, es en la de ofrecer masajes o supuestos tratamientos fisioterapéuticos, argumentando la ausencia de un especialista en este tipo de labores dentro del club.
Para Adriana Pacheco Zayas, fisioterapeuta y CEO del Centro de Rehabilitación Integral Kinestrong, una persona que brinde este tipo de atenciones que impliquen descarga muscular o de rehabilitación física, debe tener un criterio técnico y científico. “No puede ser un licenciado en educación física, ni una esteticista. Debe ser un fisioterapeuta”, enfatizó.
“Por otro lado, en los tratamientos de rehabilitación física las partes íntimas no son tocadas. En lesiones de pubalgia se puede hacer tratamiento cerca a los órganos reproductores, pero no son tocados. Y cuando se trata este tipo de lesiones en niñas o mujeres, se sugiere que sean tratadas por una fisioterapeuta”, afirmó Pacheco.
La ruta para denunciar
De acuerdo a lo conocido por Primer Tiempo, la Fiscalía General de la Nación, tras recibir las denuncias por parte de las tres gimnastas, avanza en el proceso de investigación de las mismas, lo que para las denunciantes representa una esperanza de justicia, y de prevención de nuevos presuntos casos como los que ellas expusieron.
Si una persona considera que ha sido victima de abuso sexual dentro de cualquier contexto, puede interponer sus denuncias comunicándose a las líneas de emergencia como el 123 de la Policía Nacional o 122 de la Fiscalía General de la Nación para una atención inmediata. También puede acudir directamente a la sede de la Fiscalía General de la Nación, en el barrio Canapote, o a casas de justicia, para interponer presencialmente sus denuncias.



