La alcaldía de Cartagena informó que tomará acciones contundentes luego de los graves desórdenes registrados durante el partido entre Real Cartagena y Real Cundinamarca en el Estadio Olímpico Jaime Morón León, que incluyeron daños en la silletería del recinto y el ataque a un bus del sistema Transcaribe S.A. con pasajeros en su interior a la salida del recinto.
El mandatario distrital, Dumek Turbay, calificó los hechos no simplemente como “frustración” de hinchas, sino como delincuencia y terrorismo, y advirtió que no serán tolerados. Como medida inmediata, anunció la prohibición de ingreso al estadio para la barra organizada Rebelión Auriverde Norte y sus líderes por el resto de su mandato.
Además, indicó que se están revisando los videos de seguridad y sistemas de videovigilancia del entorno para identificar a los responsables; las imágenes serán utilizadas como material probatorio para que los gerentes del Instituto Distrital de Deporte y Recreación (IDER) y Transcaribe procedan a interponer denuncias ante la Fiscalía General de la Nación.
El alcalde enfatizó que “los resultados deportivos jamás justificarán la violencia”, y subrayó que en Cartagena se debe establecer un precedente de respeto a la infraestructura pública y a la convivencia ciudadana.



