Hace más o menos seis meses Héctor Manuel Long Mejía se había ido del fútbol. El volante, de dieciocho años, que había mostrado su talento en selecciones Bolívar y categorías menores de Real Cartagena, había dejado de entrenar.
La vida da vueltas, como él mismo lo dice. Volvió a entrenar, se ganó su cupo en el Real Cartagena 2026 y la confianza del entrenador Álvaro Hernández y sus compañeros. Supo ganarse también a Fredy Montero, capitán y goleador del equipo, como su guía. Ya debutó como profesional, y ante Bogotá FC el pasado 9 de febrero, fue titular por primera vez en el Torneo Betplay Dimayor.
“Sí, yo había dejado de jugar, tenía tres meses que no entrenaba. Pero me llamaron para que volviera a entrenar y, pues, le quedé gustando al profe y, por algo, estoy aquí, ¿no?”, dice el desparpajado volante del barrio Torices.
Long había cambiado el balón por el palaustre. “Estaba ayudando a mi papá, trabajando con él en albañilería, estucando, lijando… Las vueltas de la vida. Gracias a Dios que me tiene aquí nuevamente en las canchas”, afirma.
Alguien de la directiva de Real Cartagena le habló al profesor Álvaro Hernández de Long, y el nuevo entrenador accedió a verlo en la primera parte de la pretemporada del equipo, que terminó el 21 de diciembre. Era su última oportunidad, tenía que entregarlo todo. Y lo hizo.
Le dijeron que volvería para la segunda parte de la pretemporada, el 3 de enero, y que seguiría entrenando con el primer equipo. Empezó a aparecer en los partidos amistosos, y a destacarse. En la fecha 1 del campeonato recibió su primera convocatoria, y jugó los últimos 19 minutos en la victoria 0-1 ante Real Santander en Piedecuesta.
“El profe confía mucho en mí, gracias a Dios, por algo me tira adelante hoy al partido”, dice Long. Y eso se traduce en la cancha. Ha actuado en los cuatro partidos de Real Cartagena esta temporada, suma 98 minutos, y ante la molestia de Luis Guevara, fue titular en Bogotá ante Bogotá FC, mostrando buen juego durante los 58 minutos que estuvo en cancha, junto a Didier Pino y Juan David Rodríguez.
Pero, ¿cómo se ganó Héctor Long su espacio en el equipo? “Siempre entregando lo mejor de mí en cada partido, cada entreno, siempre dando lo mejor de mí, ayudando a mi compañeros”, dice.
El toricense dice sentirse mejor jugando de volante seis, recuperando el balón, teniéndolo en los pies y jugando de primera con sus compañeros. Pero también puede actuar en otras posiciones. “De mixto, de diez, a veces de extremo también lo hago bien, pero donde me ponga el profe yo voy a rendir, gracias a Dios, siempre entregando lo mejor de mí”, afirma convencido.
El apoyo y respaldo de sus compañeros ha sido fundamental en sus buenas presentaciones. “Siempre me dicen que esté tranquilo, que deje los nervios a un lado. Tengo la confianza de ellos, me dicen que no me va a pasar nada malo mientras yo tenga el respaldo de ellos”, apunta.
Además de Álvaro Hernández, el goleador y capitán de Los Heroicos, Fredy Montero, ha sido pieza valiosa en la confianza del mediocampista. “Le doy gracias a Dios que lo puso en mi camino. Freddy me ha acogido mucho, me ha guiado y me ha puesto en el camino. Me regaña pero normal, porque quiere lo mejor de mí. Yo le acepto todos los consejos”, concluye.




