La Copa Mundial de 2026 vivirá este miércoles un nuevo capítulo de una de las rivalidades más emblemáticas del fútbol. Argentina e Inglaterra se enfrentarán en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta por el segundo boleto a la final, donde ya espera España tras eliminar 2-0 a Francia.
El compromiso enfrentará al vigente campeón del mundo con una selección inglesa que busca regresar a una final mundialista por primera vez desde 1966. Del otro lado estará la Argentina de Lionel Scaloni, que quiere defender la corona conquistada en Catar 2022 y alcanzar una nueva final consecutiva.
Un clásico con historia
Argentina e Inglaterra protagonizan uno de los enfrentamientos más recordados de los Mundiales. Sus duelos han dejado episodios inolvidables como los cuartos de final de México 1986, con la «Mano de Dios» y el «Gol del Siglo» de Diego Maradona, además de los cruces de Francia 1998 y Corea-Japón 2002.
Aunque el contexto histórico siempre acompaña este partido, Lionel Scaloni ha insistido en que su equipo debe asumirlo únicamente desde lo deportivo.
«Es un partido de fútbol contra una gran selección y un gran entrenador», afirmó el técnico argentino en la previa del compromiso.
Messi contra Bellingham
El duelo también tendrá un atractivo generacional. Lionel Messi liderará a la Albiceleste en busca de otra final mundialista, mientras que Jude Bellingham llega como la gran figura de una Inglaterra dirigida por Thomas Tuchel, que ha mostrado fortaleza para superar varias eliminatorias exigentes.
Las autoridades de Atlanta catalogaron el encuentro como de alto riesgo por la histórica rivalidad entre ambas aficiones y anunciaron un amplio dispositivo de seguridad con más de 1.600 agentes, controles reforzados y restricciones para el ingreso de banderas o mensajes de contenido político.
El premio: una final ante España
El vencedor disputará la gran final del Mundial frente a España el próximo 19 de julio, mientras que el perdedor jugará el partido por el tercer puesto contra Francia. El mundo del fútbol estará pendiente de un choque que promete intensidad, historia y un lugar en la definición del título.



