Cartagena está a punto de convertir una institución educativa pública en un referente de formación, innovación y transición energética. El nuevo INEM no solo será entregado con una infraestructura renovada: también albergará un proyecto presentado como pionero en América Latina, una planta escolar para el ensamblaje y validación de paneles solares.
La iniciativa es impulsada por el SENA y la Secretaría de Educación de Cartagena y busca formar a jóvenes en competencias relacionadas con la tecnología fotovoltaica, mientras contribuye al cierre de la brecha energética, especialmente en territorios donde el acceso a la energía representa un desafío.
La planta estará ubicada en un área de aproximadamente 400 metros cuadrados, en la zona de los talleres del SENA dentro del INEM. Su capacidad proyectada permitirá ensamblar y entregar al menos 1.000 módulos fotovoltaicos mensuales.
Los componentes para fabricar los primeros 900 módulos ya se encuentran en bodega y fueron adquiridos por el SENA. La función de la planta será realizar el ensamblaje y la validación de los módulos a partir de esos componentes. La maquinaria y los equipos necesarios para desarrollar el proceso también ya están en el INEM.
Actualmente se adelantan las adecuaciones físicas de la institución y se espera que los trabajos lleguen hasta el área de talleres para instalar y poner en funcionamiento los equipos.
Un colegio convertido en laboratorio de transición energética
La apuesta no consiste simplemente en instalar una fábrica dentro del colegio. El espacio funcionará principalmente como un centro de formación, innovación e investigación aplicada, bajo el modelo de “aprender haciendo”.
Allí, estudiantes, aprendices e instructores podrán desarrollar competencias técnicas relacionadas con el ensamblaje y la validación de módulos fotovoltaicos y participar en procesos de investigación y generación de soluciones para las necesidades energéticas del territorio.
Cada año, aproximadamente 90 estudiantes de grados 10.º y 11.º de instituciones educativas oficiales de Cartagena podrán vincularse al proceso. También podrán participar bachilleres interesados en adquirir conocimientos relacionados con el ensamblaje y la validación de tecnología fotovoltaica.
El subdirector del SENA, Guido Zúñiga, y el secretario de Educación de Cartagena, Alberto Martínez, destacaron que la apuesta busca preparar a las nuevas generaciones para participar activamente en la transición energética y fortalecer las capacidades técnicas locales.
Los paneles llegarán a colegios de Cartagena
En una primera etapa, los módulos fotovoltaicos ensamblados y validados en el INEM estarán destinados a instituciones educativas oficiales de Cartagena. La idea es que puedan incorporarse a sistemas de generación de energía solar y contribuir a disminuir la dependencia de fuentes convencionales.
“El propósito es garantizar la apropiación social, asegurando que la comunidad no solo reciba la tecnología, sino que aprenda a gestionarla y mantenerla”, explicó Alberto Martínez.
Para Guido Zúñiga, uno de los retos está precisamente en garantizar que las soluciones solares puedan mantenerse y desarrollarse en el territorio sin depender exclusivamente de conocimiento especializado proveniente del exterior.
“El éxito de las soluciones solares se ve amenazado por la dependencia de tecnología importada y un déficit de capital humano local cualificado”, señaló el funcionario, quien destacó que el proyecto busca responder a ambos desafíos mediante la formación de jóvenes y la creación de capacidades locales.
Una inversión que supera los $3.500 millones
La iniciativa contempla una inversión cercana a los $3.500 millones. De ese monto, aproximadamente $2.923 millones corresponden a maquinaria y equipos, que ya fueron importados.
Otros $250 millones están destinados a los insumos necesarios para ensamblar los primeros módulos fotovoltaicos, mientras que las adecuaciones físicas del espacio representan una inversión cercana a los $300 millones.
Con este proyecto, el nuevo INEM busca convertirse en algo más que una institución educativa renovada. La apuesta es que sus talleres sirvan para conectar la educación pública con la innovación tecnológica, la formación para el empleo y la transición energética, permitiendo que los jóvenes aprendan mientras participan en soluciones que posteriormente podrán beneficiar a otras instituciones educativas de Cartagena.



