Nairo Quintana se despidió del ciclismo profesional en el Giro dell’Emilia, donde fue homenajeado con un pasillo de honor por sus compañeros de pelotón, cerrando así su carrera en el profesionalismo.
Un homenaje merecido
Antes del inicio de la carrera en las carreteras italianas, los ciclistas formaron una calle de honor con sus bicicletas para despedir al boyacense. Este gesto fue un reconocimiento a su trayectoria de 17 años, en la que se convirtió en uno de los más grandes del ciclismo mundial.
Momentos de emociones intensas
Quintana, acompañado por su familia, vivió un momento de emociones encontradas. Al terminar el homenaje, se abrazó con su esposa Paola y sus hijos. ‘Muchos sentimientos difíciles de explicar’, reconoció el colombiano, quien usó una bicicleta especialmente diseñada para la ocasión, con símbolos de sus victorias más notables.
Un final significativo
No solo era una despedida a la carrera, sino a una parte fundamentales de su vida. Nairo terminó su trayectoria donde inició su gloria internacional, en el mismo lugar donde ganó el Giro dell’Emilia en 2012. En su última carrera, más que el resultado, lo importante fue el homenaje.
El ‘Cóndor’ colombiano cerró su círculo profesional en una jornada donde el ciclismo pasó a segundo plano, destacando su legado en el deporte nacional e internacional.



