Cartagena recupera el baluarte de San Miguel y lo convierte en un nuevo atractivo turístico y cultural
Baluarte de San Miguel en Cartagena reabre tras intervención integral y se proyecta como nuevo escenario para el turismo y la cultura.
La Alcaldía de Cartagena avanza en la recuperación de uno de los espacios patrimoniales menos conocidos de la ciudad. El baluarte de San Miguel, ubicado en el sector de Puerto Duro, fue intervenido integralmente por la Escuela Taller Cartagena de Indias, con el propósito de convertirlo en un nuevo punto de encuentro para ciudadanos y visitantes, fortaleciendo el corredor turístico que conecta Puerto Duro, la India Catalina y Getsemaní.
Durante una visita de inspección a las obras, el alcalde Dumek Turbay destacó que este escenario histórico vuelve a abrirse al público con mejores condiciones de conservación, nuevos servicios y una vista privilegiada hacia algunos de los principales íconos de Cartagena.
Recuperación patrimonial con nuevos servicios
La intervención incluyó la restauración de la estructura del baluarte, limpieza y mantenimiento de sus fachadas, renovación del pavimento, adecuación de zonas verdes y mejoramiento del entorno, garantizando la preservación de este bien patrimonial.
Además, fueron construidas modernas baterías sanitarias públicas con baños para hombres y mujeres, lavamanos, dispensadores de jabón y secadores de manos, con el fin de ofrecer un servicio adecuado tanto a turistas como a cartageneros que recorren diariamente el sector de Puerto Duro.
Uno de los principales atractivos del proyecto es el acondicionamiento de la parte superior del baluarte, concebida como un espacio para la realización de eventos culturales y musicales, además de convertirse en un nuevo mirador de la ciudad.
Desde este punto es posible observar el Castillo San Felipe de Barajas, el cerro de La Popa, la calle de la Media Luna y el lugar donde será instalado el renovado monumento de Las Botas Viejas, en la nueva rotonda de acceso al sector.
Un nuevo escenario para las Fiestas de Noviembre
El alcalde Dumek Turbay aseguró que el baluarte tendrá un papel importante dentro de la agenda cultural de Cartagena.
«Este baluarte vuelve a ser de los cartageneros. Aquí queremos ver cultura, historia, arte y ciudad. Estamos proyectando que durante las Fiestas de Noviembre este lugar pueda albergar actividades especiales, desfiles, encuentros culturales y eventos organizados junto con el IPCC y la organización de las fiestas. Será un escenario patrimonial vivo para seguir mostrando la mejor cara de Cartagena.»
El mandatario agregó que la recuperación busca acercar el patrimonio histórico a la ciudadanía y generar nuevos espacios para el disfrute colectivo.
«Pensamos este lugar para que cualquier cartagenero o visitante venga a caminar, a disfrutar un atardecer, a tomarse una fotografía con una de las mejores vistas de la ciudad, a compartir en familia o con amigos y a vivir actividades sociales y culturales. Recuperar el patrimonio también significa devolverle espacios de calidad a la gente.»
Un baluarte con casi cuatro siglos de historia
El baluarte de San Miguel de Chambacú es uno de los más antiguos del sistema defensivo de Cartagena. Fue construido entre 1631 y 1632 por el ingeniero y gobernador Francisco de Murga para reforzar la defensa de la Puerta de la Media Luna, principal acceso terrestre a la ciudad durante la época colonial.
En 1683 fue conectado con el baluarte de San Pedro Mártir mediante una estacada que permitía el paso de pequeñas embarcaciones y, posteriormente, en 1731, el ingeniero Juan de Herrera y Sotomayor amplió y modernizó la fortificación para adaptarla a las necesidades militares del momento.
Este baluarte también conserva una característica única dentro del sistema amurallado de Getsemaní: mantiene la relación original entre la fortificación y el agua, permitiendo comprender cómo funcionaba la defensa de Cartagena durante la Colonia, cuando llegó a albergar diez cañones.
Con esta intervención, la administración distrital busca consolidar este espacio como un nuevo referente para la cultura, el turismo y la apropiación del patrimonio histórico, ofreciendo a residentes y visitantes otro punto privilegiado para disfrutar de una de las mejores panorámicas de Cartagena.



