El Salado, en El Carmen de Bolívar, inició la formación de nuevos Guardianes Ambientales, un proceso liderado por la Guardia Ambiental Colombiana con el apoyo de Cardique, que busca formar jóvenes comprometidos con la protección de los recursos naturales y la biodiversidad de su territorio.
La iniciativa comenzó este 27 de septiembre con un lanzamiento oficial en el corregimiento, donde los jóvenes aspirantes conocieron el trabajo de la Guardia Ambiental Colombiana y asumieron el compromiso de convertirse en protectores del agua, los bosques y la biodiversidad de la zona.
El proceso nació de una petición directa de los jóvenes de El Salado, quienes encontraron en la educación ambiental una oportunidad para contribuir al renacer de una comunidad marcada por la violencia y que actualmente apuesta por la paz, la vida y la protección de su territorio.
Durante la jornada participaron los aspirantes a Guardianes Ambientales, padres de familia y un delegado de la Alcaldía de El Carmen de Bolívar. También se realizó la entrega de herramientas de estudio y del manual de la Guardia Ambiental.
“Llegamos a El Salado para hacer realidad el sueño de sus jóvenes. Creemos firmemente que la recuperación ambiental también es un camino de reconciliación y de futuro para las próximas generaciones”, expresó Roberto Ruiz, director de la Guardia Ambiental Colombiana.
La formación hace parte de un convenio con Cardique que también se ha extendido a otras zonas rurales del norte de Bolívar afectadas por la violencia.
En estos territorios, la apuesta contempla la formación de líderes ambientales locales que puedan trabajar en sus comunidades en procesos de conservación, restauración y educación ambiental.
Con el inicio de esta formación, los jóvenes de El Salado se convierten en protagonistas de una iniciativa que busca vincular la protección de los ecosistemas con la construcción de nuevas oportunidades para las comunidades rurales de Bolívar.



