La Portugal de Jorge Jesus comenzó su nueva etapa con una victoria 1-0 sobre Gales, en un partido en el que João Félix asumió el protagonismo ofensivo y Cristiano Ronaldo volvió a quedarse sin marcar.
El nuevo seleccionador portugués apostó por Cristiano Ronaldo y João Félix como dupla de ataque, ubicando al jugador de Al Nassr en una posición más adelantada de la habitual. La fórmula le permitió a Portugal generar varias opciones durante el encuentro, aunque el capitán no logró concretar las suyas.
Cristiano tuvo el gol, pero el VAR se lo negó
A sus 41 años, Cristiano Ronaldo fue titular y estuvo cerca de marcar en tres oportunidades. Incluso consiguió enviar el balón al fondo de la red, pero la celebración quedó anulada después de la revisión del VAR por una posición de fuera de juego.
El tanto habría significado un nuevo paso hacia el objetivo de alcanzar los 1.000 goles en su carrera, pero finalmente no subió al marcador.
Cristiano ya había advertido que sería complicado verlo disputar los 90 minutos y Jorge Jesus mantuvo ese plan. A los 68 minutos, Gonçalo Ramos ingresó en su lugar, modificando la estructura ofensiva de Portugal para el tramo final.
João Félix resolvió el partido
Mientras Cristiano no encontró el camino del gol, João Félix sí aprovechó su oportunidad y marcó el tanto que terminó definiendo el compromiso.
Portugal tuvo una actuación más vistosa en el comienzo del encuentro, aunque su rendimiento fue de más a menos. Con el paso de los minutos, el equipo de Jorge Jesus perdió claridad y Gales comenzó a encontrar espacios.
La selección dirigida por Craig Bellamy estuvo cerca de conseguir el empate en el tramo final. Brennan Johnson estrelló un remate contra el larguero y, en el rebote, Koumas no consiguió definir. Rúben Dias apareció para evitar el gol cuando la igualdad parecía cercana.
Portugal terminó sufriendo en los últimos minutos, pero conservó la ventaja y Jorge Jesus inició su ciclo con una victoria.
La ausencia de Bernardo Silva, quien no disputó ningún minuto, también se hizo sentir en la generación de juego de una Portugal que dejó mejores sensaciones en el comienzo que en el cierre del partido.



