La Selección Colombia afrontará este martes un desafío clave en el Mundial 2026 cuando se mida a República Democrática del Congo en el estadio Akron de Guadalajara. Más allá del triunfo 3-1 sobre Uzbekistán en el debut, hay un dato que explica buena parte del buen momento ofensivo del equipo de Néstor Lorenzo y que podría convertirse en una de sus principales armas para buscar la clasificación anticipada a los dieciseisavos de final.
La gran novedad que dejó Colombia en su estreno mundialista fue la diversidad de recursos para atacar. Según las estadísticas del encuentro, el conjunto tricolor registró 15 remates, distribuidos entre nueve futbolistas diferentes, una cifra que refleja la variedad ofensiva del equipo y dificulta el trabajo de cualquier rival.
Los nueve rematadores, la gran fortaleza de Colombia
Aunque el delantero Luis Javier Suárez fue el atacante de referencia ante Uzbekistán, el protagonismo ofensivo estuvo repartido entre varios jugadores. Luis Díaz, Daniel Muñoz, Jáminton Campaz, James Rodríguez y Jefferson Lerma aparecieron constantemente en posiciones de remate gracias a la movilidad del frente de ataque y las llegadas desde segunda línea.
Los números respaldan esa propuesta. Los disparos a puerta fueron realizados por Luis Díaz, Jáminton Campaz, Daniel Muñoz y James Rodríguez, mientras que tres de esos intentos terminaron en gol.
Incluso Jefferson Lerma, habitual volante de marca, fue uno de los jugadores más insistentes en ofensiva con tres remates durante el compromiso. Esa capacidad para generar peligro desde diferentes sectores de la cancha evita que Colombia dependa exclusivamente de sus delanteros para marcar diferencias.
Un reto distinto ante Congo
La prueba será diferente frente a una selección congoleña que sorprendió en su debut al empatar 1-1 contra Portugal. El equipo africano mostró orden táctico, intensidad física y capacidad para cerrar espacios a futbolistas de élite como Cristiano Ronaldo.
Además, Congo cuenta con jugadores de amplia experiencia internacional como Cédric Bakambu, referente ofensivo del Real Betis, el delantero Yoane Wissa, figura en la Premier League, el defensor Chancel Mbemba y el lateral Aaron Wan-Bissaka, uno de los nombres más reconocidos de la zaga africana.
Por ello, la variedad ofensiva colombiana puede convertirse en un factor decisivo. Mientras Congo buscará reducir espacios y limitar la influencia de figuras como James Rodríguez y Luis Díaz, Colombia intentará romper ese bloque mediante constantes cambios de posición, llegadas sorpresivas y remates desde distintas zonas.
Lorenzo apuesta por el juego colectivo
El seleccionador argentino ha defendido en varias ocasiones la importancia del trabajo colectivo por encima de las individualidades. Sobre el papel de James Rodríguez, Lorenzo señaló recientemente:
Todo indica que el entrenador mantendría la base del equipo que venció a Uzbekistán, bajo la premisa de que «equipo que gana, no se toca». La probable formación tendría a Camilo Vargas; Daniel Muñoz, Dávinson Sánchez, Jhon Lucumí, Johan Mojica; Jefferson Lerma, Gustavo Puerta; Jhon Arias, James Rodríguez, Luis Díaz; y Luis Javier Suárez.
Con el recuerdo fresco de los nueve rematadores que participaron en el ataque frente a Uzbekistán, Colombia buscará demostrar que su principal fortaleza en este Mundial no depende de un solo goleador, sino de una estructura ofensiva capaz de generar peligro desde cualquier sector del campo. Esa puede ser la clave para superar a Congo y acercarse a la siguiente ronda de la Copa del Mundo.



