Michael Arroyo ya comenzó a vivir su sueño en las Grandes Ligas. El pelotero cartagenero de 21 años recibió el llamado de los Seattle Mariners y debutó el domingo ante los Atléticos, en una jornada que estuvo marcada no solo por su estreno en la MLB, sino también por la emoción que compartió con sus familiares y su amigo Lázaro Montes.
El infielder y jardinero de Cartagena, Bolívar, fue promovido desde Triple A y apareció como segunda base y octavo bate en el triunfo 2-0 de Seattle. En su estreno tuvo tres turnos al bate, sin hits y con un ponche, pero comenzó oficialmente su recorrido en el máximo nivel del béisbol mundial.
La llamada que cambió todo
Arroyo contó que se enteró de su promoción después de terminar el partido del sábado. La noticia llegó cuando se levantó y, según relató, fue una sorpresa que no esperaba.
“Fue sorprendente, no lo esperaba”, explicó el colombiano al recordar el momento en que supo que los Mariners lo habían llamado a las Grandes Ligas.
La primera reacción de Arroyo fue pensar en su familia. “A mi mamá. A mi mamá y a mi hermano”, respondió cuando le preguntaron a quién llamó primero para contarle la noticia.
El momento también estuvo ligado a Lázaro Montes, su excompañero y amigo en las Ligas Menores, quien había sido promovido por Seattle unos días antes.
De hecho, Montes se adelantó a Arroyo. El propio cartagenero contó que su compañero lo llamó inmediatamente después del partido y le hizo saber que esperaba darle un abrazo cuando llegara a Seattle.
“Hey, ya sabía que esto iba a suceder. Estoy aquí esperando para darte los abrazos”, fue el mensaje que, según Arroyo, recibió de Montes.
De Cartagena a las Grandes Ligas
La llegada de Arroyo a Seattle representa un nuevo capítulo para el béisbol de Cartagena y Bolívar. El jugador fue firmado por los Mariners en enero de 2022 como agente libre internacional, con un bono de 1,375 millones de dólares, y recorrió las diferentes categorías de las Ligas Menores antes de recibir la oportunidad en MLB.
Durante la temporada 2026 tuvo un destacado rendimiento entre Doble A Arkansas y Triple A Tacoma. En 113 partidos registró promedio de .286, con 23 dobles, cinco triples, 18 jonrones, 81 carreras impulsadas, 84 carreras anotadas y 17 bases robadas, además de un OPS de .838.
Su versatilidad también amplió sus posibilidades. Seattle lo utilizó tanto en la segunda base como en el jardín izquierdo, posición en la que disputó 65 partidos durante la temporada, frente a 44 encuentros como segunda base.
Con su debut, Michael Arroyo se convirtió en el colombiano número 35 en jugar en las Grandes Ligas, sumándose a la historia de los peloteros del país que han alcanzado el máximo nivel del béisbol.
Ahora busca su primer hit
El estreno no terminó con el resultado ofensivo que Arroyo hubiera querido, pero apenas comienza su oportunidad con los Mariners. Seattle volverá a jugar este martes y el cartagenero está contemplado para continuar sumando experiencia en las Grandes Ligas.
El próximo reto será ante los Texas Rangers, desde las 8:40 p. m. de Colombia, en el T-Mobile Park. Allí Arroyo tendrá una nueva oportunidad para conseguir su primer imparable en MLB y seguir demostrando el potencial que lo llevó a convertirse en uno de los principales prospectos de la organización de Seattle.
Para el jugador nacido en Cartagena, sin embargo, el primer gran paso ya está dado: después de años de trabajo y de recorrer las Ligas Menores, finalmente puede decir que es un jugador de Grandes Ligas.




