El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, llevó a Barú Pueblo un paquete de anuncios que incluye la construcción de un nuevo acueducto, la pavimentación del tramo faltante de la Transversal Barú en la zona de Playetas, un nuevo complejo deportivo y la ampliación de la Institución Educativa Luis Felipe Cabrera con una segunda sede proyectada para 2027.
La principal noticia para la comunidad fue el proyecto de acueducto, que busca acabar con una de las mayores necesidades históricas del corregimiento. La iniciativa hace parte de un programa de financiamiento aprobado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que contempla inversiones por más de $40.000 millones para atender problemáticas relacionadas con agua potable y saneamiento básico en diferentes sectores de Cartagena.
La situación de Barú refleja la dimensión del problema. De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2023, el corregimiento cuenta con 4.268 habitantes y no tiene conexión a los servicios de acueducto y alcantarillado. El 97,9 % de la población debe acceder al agua potable mediante mecanismos no permanentes como piletas, carrotanques o agua embotellada.
El proyecto contempla aproximadamente 10 kilómetros de redes de distribución y 14,4 kilómetros de línea de conducción, con especial focalización en población afrodescendiente. La puesta en funcionamiento del sistema permitiría reducir la dependencia de mecanismos costosos e inestables y garantizar un acceso más permanente al agua potable para las familias de Barú.
“Una comunidad sin agua potable no puede avanzar. Esto es un tema que hace décadas tuvo que haber sido resuelto y es indigno vivir sin ese líquido bendito y derecho en pleno siglo 21”, afirmó Turbay durante su visita, al destacar el impacto que tendrá el proyecto para la comunidad.
En materia vial, la Alcaldía anunció que pavimentará los 890 metros que hacen falta en la Transversal Barú, en el tramo que conecta el sector de Playetas con la entrada al casco urbano. La intervención también contempla la construcción de box culverts para el paso de fauna.
El proyecto vial podrá avanzar luego de que el Distrito resolviera un asunto jurídico con el Consorcio Vial Isla Barú, trámite liderado por la Secretaría General. Mientras comienzan las obras definitivas, la Secretaría de Infraestructura realizará mantenimiento al terreno para mejorar las condiciones de movilidad, especialmente durante la temporada de lluvias.
El deporte también hace parte del paquete anunciado. A través del IDER, el Distrito proyecta construir un nuevo Complejo Deportivo de Barú, para el cual actualmente se buscan terrenos que no presenten problemas de inundación. La administración espera comprar el predio y contratar las obras durante 2027.
El escenario incluirá cancha sintética de fútbol, parque infantil, máquinas biosaludables y espacios recreativos y de encuentro familiar. Según el alcalde, los recursos ya están disponibles y el proceso de adquisición del lote se encuentra en marcha.
En educación, Turbay recorrió la Institución Educativa Luis Felipe Cabrera, donde destacó las condiciones actuales de sus instalaciones. Sin embargo, la administración prepara nuevas acciones para ampliar la cobertura y atender especialmente a los niños de primera infancia.
El secretario de Educación, Alberto Martínez, anunció el alquiler de una casa que será adaptada para habilitar cuatro aulas destinadas a los niveles de pre jardín, jardín y preescolar. La medida busca ofrecer una solución inmediata a la falta de espacios para estos estudiantes y estará articulada con el proyecto de ampliación de la institución previsto para 2027.
De manera paralela, las Secretarías de Educación e Infraestructura, junto con el Consejo Comunitario de Barú, buscan un lote para construir una segunda sede de la Institución Educativa Luis Felipe Cabrera con recursos proyectados para 2027. El objetivo es ubicarla en un terreno de fácil acceso y con las dimensiones necesarias para ampliar la capacidad educativa del corregimiento y atender también a estudiantes de sectores aledaños.
Así, la visita del alcalde a Barú dejó sobre la mesa una intervención que abarca algunos de los principales reclamos históricos de la comunidad: agua potable, mejores vías, espacios deportivos y mayor infraestructura educativa.



