El corregimiento de El Salado, en El Carmen de Bolívar, inició un nuevo proceso de formación de Guardias Ambientales con el acompañamiento de la Guardia Ambiental Colombiana (GAC) y el apoyo de Cardique, como parte de una estrategia que busca promover la protección del medio ambiente y la construcción de paz desde los territorios.
La iniciativa surgió a partir de una petición directa de los jóvenes de esta comunidad, que fue víctima de la violencia y que actualmente busca fortalecer procesos relacionados con la paz, la vida y la protección de su entorno.
Durante la jornada de socialización, varios jóvenes conocieron el proyecto y manifestaron su compromiso de convertirse en guardianes del agua, los bosques y la biodiversidad de su territorio. El proceso formal de formación comenzará en los próximos días.
Educación ambiental como camino de reconciliación
Roberto Ruiz, director de la Guardia Ambiental Colombiana, destacó el papel de los jóvenes de El Salado en esta iniciativa y señaló que la recuperación ambiental puede convertirse también en una herramienta para la construcción de futuro.
“Llegamos a El Salado para hacer realidad el sueño de sus jóvenes. Creemos firmemente que la recuperación ambiental también es un camino de reconciliación y de futuro para las próximas generaciones”, expresó Ruiz.
El proceso busca que los nuevos Guardias Ambientales desarrollen capacidades para impulsar acciones de conservación, restauración y educación ambiental dentro de su propia comunidad.
La estrategia llegará a otras zonas rurales de Bolívar
De acuerdo con la Guardia Ambiental Colombiana, la iniciativa hace parte de un convenio con Cardique y será replicada en otras zonas rurales del departamento de Bolívar que fueron afectadas por la violencia.
En estos territorios, la estrategia busca brindar a los jóvenes una alternativa para participar activamente en la recuperación de sus comunidades y del entorno natural, al tiempo que se fortalecen procesos de construcción de paz desde el territorio.
Con la formación de estos nuevos liderazgos ambientales, la Guardia Ambiental Colombiana y Cardique buscan promover que las propias comunidades participen en la conservación, restauración y educación ambiental, con jóvenes como protagonistas de la protección de los ecosistemas de Bolívar.



