Nació, creció y pateó sus primeros balones en las polvorientas calles de La Candelaria, en Cartagena, las mismas en las que surgió Wilmar Barrios, el futbolista bolivarense más ganador de la historia. Lleva el fútbol en la sangre: a su papá, Eduardo, le decían “El Guapo” cuando jugaba con Real Cartagena, por su fiereza y entereza en el mediocampo.
Eider Luis heredó ese carácter de su papá para jugar al fútbol. Es el filtro de la Selección Colombia sub-17, no le pasa nada. Y como el capitán y el líder de La Tricolor, le correspondió levantar el trofeo de campeones del CONMEBOL sub-17 en Paraguay.
Carrillo nació el 12 de enero de 2009, hijo de Evelyn Córdoba y de Eduardo Carrillo, el recordado volante de primera línea cartagenero que defendió los colores de Jaguares, de Monagas de Venezuela, y de su amado Real Cartagena.
Se formó en Expreso Rojo, desde donde pequeño resaltó como líder, portando siempre la cinta de capitán, como en el título en el Torneo Asefal 2019. Buen juego aéreo, buena salida, personalidad y carácter, han sido siempre sus condiciones.
Muy joven, a los doce años, se fue al fútbol antioqueño, primero en el Oriente FC, y luego en el Deportivo Independiente Medellín, club al que llegó en enero de 2024, y con el que firmó, en noviembre de 2025, su primer contrato como profesional (hasta 2027).

A la par, ha hecho parte de los procesos de Selecciones Antioquia, siendo campeón de Juegos Nacionales Juveniles 2024 y torneos nacionales de Difútbol en 2025, también como capitán de campo.
En enero de 2025, Jorge “Chamo” Serna lo llamó por primera vez a una Selección Colombia, haciendo parte del primer microciclo de la categoría sub-16. Desde entonces, ha sido habitual convocado a ciclos de preparación, partidos amistosos y torneos internacionales, como la UEFA U16 Development Tournament en España y la U-16 International Dream Cup Japón 2025.
Con su juego y su carácter, se ganó la cinta de capitán, y estuvo en cancha en los seis partidos disputados por la Selección Colombia sub-17, siendo fijo en el equipo. Ante Brasil y Argentina demostró su calidad, siendo impasable en el mediocampo y pieza fundamental del onceno nacional.
Carrillo tiene varios referentes: el chileno Arturo Vidal, su paisano de barrio, Wilmar Barrios, y por supuesto, su papá. Con el fútbol en la sangre, Carrillo buscará afianzarse en el fútbol profesional, y seguir rindiendo con Selecciones Colombia.




