La Selección Colombia Sub-17 se consagró campeona del Sudamericano Sub-17 tras derrotar 4-0 a Argentina en la final, en un resultado que marca un hito en el fútbol juvenil del país. Los goles del conjunto colombiano fueron obra del cartagenero Miguel Ángel Gómez en dos ocasiones, Matías Caicedo y José Escorcia, quien también es cartagenero, anotaron los goles. El equipo nacional mostró solidez durante el torneo y cerró su participación con una victoria contundente ante uno de los rivales históricos del continente.
Eider Carrillo destaca la mentalidad del grupo campeón
Tras la consagración, el jugador cartagenero Eider Carrillo se refirió al enfoque del equipo durante la competencia, resaltando valores clave dentro del grupo: “Nosotros siempre hemos hablado todos, y nada, nosotros siempre les dije a mis compañeros que con humildad, humildad ante todo”. El futbolista también subrayó la importancia de la igualdad en el terreno de juego: “Dentro del campo éramos 11 hombres contra 11 hombres, más nada, que no miráramos a ninguno por encima, ni tampoco agachar la cabeza a ninguno”.
Un título construido desde el trabajo colectivo
El campeonato de Colombia Sub-17 se consolidó a partir de un enfoque grupal y una identidad competitiva clara, aspectos que fueron determinantes en el desarrollo del torneo. La goleada ante Argentina en la final refleja la capacidad del equipo para imponer condiciones en momentos decisivos.
Impacto del título en el fútbol juvenil colombiano
El título sudamericano fortalece el proceso formativo del fútbol colombiano, posicionando a esta generación como una de las más destacadas en la categoría. Además, jugadores como Eider Carrillo ganan visibilidad a nivel internacional, lo que puede abrir nuevas oportunidades en sus carreras deportivas.
Eider Carrillo disputó seis partidos con la selección Colombia sub-17, en todos fue capitán de campo y disputó la gran mayoria de los minutos. En eso, no anotó goles, ni dio asistencias, pero fue determinante en el mediocampo del equipo. Además de tener el honor de elevar al cielo el título de campeones sudamericanos.




